Suscríbete a nuestro newsletter

Porque además de los partidos hay mucho para contar

    TOP

    Carlos Alcaraz, la nueva era que comienza sin que haya muerto la anterior

    «¡Vamos! Es aquí, ahora», gritó Carlos Alcaraz en su peor momento en la final del US Open, cuando Casper Ruud amenazaba con tomar una clara ventaja. Y tenía razón, era allí, era ahora. Era ser campeón del Abierto de Estados Unidos, era ganar su primer torneo de Grand Slam, era convertirse, aún «teenager», en el número uno del mundo más joven de la era profesional. Era todo eso, buenas razones para hacer de Alcaraz el hombre incapaz de dejar de sonreír.
    «Es un poco heavy escuchar eso», resumió Alcaraz con la sensatez que no se le supondrían a sus 19 años al escuchar lo de número uno más joven de la historia.
    Con su 6-4, 2-6, 7-6 (7-1) y 6-3 sobre Ruud, Alcaraz dio inicio a una nueva era sin que la anterior haya muerto. No puede declararse muerta la era de Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer si se atiende a lo sucedido en 2022, con títulos en Australia y Roland Garros para el español y en Wimbledon para el serbio.
    Son así, dos eras que se solapan: la que lidera Alcaraz, acompañado de Ruud, Jannik Sinner y Frances Tiafoe, y la que sostienen Nadal y Djokovic a la espera de lo que haga Federer, que tiene previsto regresar al circuito el mes próximo en Basilea. ¿Y la Laver Cup? Eso está en duda.
    Son, por lo tanto, años de lujo para el tenis masculino, con un líder, Alcaraz, que está dejando boquiabiertos a los expertos. Si Antonio Martínez Cascales, su asesor, confesó a CLAY que en los entrenamientos del español ve tiros que jamás había visto, Jose Luis Clerc, ex número cuatro del mundo, fue por el mismo camino en la transmisión de ESPN este domingo.
    «Jugué contra Borg y Vilas, relaté partidos de Sampras, Agassi, Federer, Nadal, Djokovic… Nunca vi algo igual», dijo el argentino.
    Tan ansioso estaba hoy Alcaraz por jugar, que se olvida de la foto en la red antes de comenzar el partido. Salió corriendo y lo hicieron volver.
    A lo largo de la final se confirmó otro dato en él, primer campeón «teenager»: sonríe cuando logra un buen punto. Sonríe feliz. En el tenis, lo habitual es mostrar los enojos, pero contener la alegría durante el partido. Las sonrisas son para el final. En la «era Alcaraz», eso está cambiando.
    La del 11 de setiembre de 2022, fecha emblemática en los Estados Unidos, fue una buena final. Sin el dramatismo de los partidos que Alcaraz le ganó a Jannik Sinner en cuartos de final y Frances Tiafoe en semifinales, pero repleta de puntos de gran factura y con una constante sensación: el español y el noruego son dos jugadores de enorme nivel, dos grandes protagonistas de los años por venir.
    Tan bueno es Ruud, jugador tremendamente sólido y con muy buen toque de pelota, que puso en serios problemas a Alcaraz: dispuso de dos set points sobre el servicio del español, con ventaja de 6-5 en el cuarto set. La historia de la final pudo tomar otro camino ahí.
    Pero Alcaraz, que venía de media hora de angustia y cansancio físico y mental, renació gritando, apretando el puño y sonriendo. Y se llevó el título.
    Lo que viene de ahora en más es una era que lleva su nombre. Recuerden: tiene solo 19 años. El 11 de septiembre de 2001, cuando una serie de atentados con aviones sacudieron a Estados Unidos y a todo el planeta, Alcaraz no estaba aún en este mundo.
    + posts

    Ex jefe de Deportes de DPA y de La Nación, ex presidente de la International Tennis Writers Association (ITWA). Autor de "Sin Red", un viaje por el mundo siguiendo a Roger Federer y Rafael Nadal, y de "Enredados", sobre el equipo argentino de Copa Davis. Cubrió más de 60 Grand Slams y entrevistó a los principales protagonistas de la escena del tenis en los últimos 30 años.

    Deja un comentario