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    Volver a Roland Garros 14 años después: la emoción de Guillermo Coria y su fe como capitán de la Copa Davis en una Argentina que «no le gusta perder a nada»

    PARÍS – Fueron 14 años sin que Guillermo Coria pisara París. Hasta que volvió, volvió esta semana como capitán del equipo de Copa Davis, pero también como aquel número tres del mundo que en 2004 estuvo a cinco centímetros de ganar Roland Garros, en una final inolvidable que terminó llevándose su compatriota Gastón Gaudio.
     
    No era un viaje cualquiera, no.
     
    «Fue muy emocionante volver al club, hacerme la credencial, ver a la misma gente de entonces tratando con respeto, con cariño, buscando que no me falte nada y que me sienta cómodo», dijo Coria a CLAY durante una entrevista en París. Esa emoción de la que hablaba era real, se la palpaba en su voz. 
     
    No, no fue un viaje normal.
     
    – ¿Qué representó volver al escenario en el que estuvo a centímetros de ganar un Grand Slam?
    – Yo no había vuelto más después del 2008, es mi primer torneo fuera de Argentina desde entonces. Estoy muy orgulloso de que sea Roland Garros. Y como capitán de la Davis poder venir con mis hijos y mi mujer, ver jugar a mi hermano (Federico) en el cuadro principal en vivo en Roland Garros… eso, para la familia, es muy importante, muy fuerte. Cuando Fede venía conmigo a París tenía la edad de mis hijos. Nos viene a los dos la memoria de aquella época, parece que fue hace pocos años y pasó un montón  de tiempo. Tengo siempre el agradecimiento a la gente de Roland Garros, me han tratado muy bien, me sentí como en casa, emocionante que me sigan teniendo este cariño.
     
    – ¿Y qué conclusiones saca tras haber visto a todos los jugadores argentinos en el torneo?
    – Muy, muy positivo. Pudimos ver, con el subcapitán Martín García, casi todos los partidos y bastante tiempo. Fue muy importante, los chicos estaban muy contentos de sentir el apoyo de estar nosotros presentes, Camilo Ugo (Carabelli), Pedro Cachín, Tomy Etcheverry, que están dando sus primeros pasos, sacaron cosas muy positivas. Disfruté mucho estar cerca de ellos en estos momentos tan especiales. Me emocioné, me puse feliz por ellos porque sé cómo se rompen el alma. Disfruten, les dije, porque son más los días malos que tocan vivir. Se tienen que dar cuenta de que pueden seguir estando en este nivel. Y con los más grandes, como el «Peque» (Schwartzman) o Fede (Delbonis), ellos tienen más experiencia, fue estar con ellos, charlar. Fueron días súper positivos.
     
    – Uno de esos jugadores jóvenes dijo que era una exageración volver a hablar de la «legión». Habiendo sido parte de aquella «legión argentina», ¿qué ve en estos jugadores?
    – Tenemos un potencial muy grande, 14 argentinos jugando en el cuadro principal. Se sigue hablando del tenis argentino. Los challengers que organizó el Pulga (Horacio) de La Peña también ayudan a este presente. Quizás a algunos jugadores les lleve un poco más de tiempo, pero dios quiera que puedan igualar y mejorar lo que hicimos nosotros. No hay nada más lindo que cuando uno se rompe el alma, viene de abajo y se le dan las cosas.
     
    – ¿Qué le sorprende, qué le llama la atención en comparación con su época de jugador?
    – Viendo bastantes partidos en polvo de ladrillo no se ve tanto lo de nuestra época, cuando éramos muchos españoles y argentinos jugando como se juega en polvo de ladrillo, no veo tantas defensas, tiro alto paralelo, alto al revés. No se varía tanto el juego como en nuestra época. Davydenko o Hrbaty se adaptaban al polvo y jugaban como en polvo. Hoy veo mucha potencia, mucho palo y palo. No digo que sea peor, pero es distinto.

    Guillermo Coria con un fan uruguayo durante Roland Garros 2022 / GENTILEZA JEAN PIERRE SAINT HUBERT

     

    – Esta nueva generación de jugadores argentinos muestra mucho sus emociones, es histriónica, juega con el público. ¿Notó eso? ¿Qué le parece?
    – Es una camada que la viene luchando, venimos de dos años de pandemia. Los chicos no podían salir a competir, a entrenar y practicar. Camilo Ugo a la noche se desmayó después de su partido y se golpeó toda la cara en el baño. A ellos, ganar una ronda les cambia la vida. Sebita Báez, impresionante al ganar en Estoril e impresionante lo que jugó contra (Alexander) Zverev en la central, no le importó nada estar ante el número tres del mundo y jugó con una personalidad terrible. Eso inspira mucho al resto de los jugadores, lo que hace Báez, lo que hace el Peque. Fran Cerúndolo también tiene el tenis para estar, lo venimos hablando. Acá se ve la calidad humana y lo sensibles que son nuestros deportistas, por más que estén jugando uno de los torneos más importantes del mundo.
    – El grupo de la Copa Davis que jugará Argentina en Bolonia es parejo. ¿Cómo ve las posibilidades del equipo hoy, a unos meses de distancia?
    – Nos tocó un grupo duro, pero vamos a ir a Italia con chapa de favoritos, porque nos gusta ser favoritos porque Argentina siempre lo es y estamos donde merecemos estar. Nos respetan. Los tres partidos son jugables, podemos ganar, podemos perder, hay que ver si la superficie es muy rápida, si nos favorece o no. Vamos preparados para que no nos tome nada por sorpresa, no nos gusta perder a nada. Creo que es un grupo que se va a definir el último día.
     
    – Carlos Alcaraz, el hombre de moda. ¿Es una nueva especie del tenis?
    – Es una raza nueva y diferente (ríe). Creo que es difícil igualar y parecerse a lo que es Rafa, pero es de la misma cepa, está bien rodeado, y con una persona que ha sido muy profesional y cuidadosa a lo largo de su carrera, tanto dentro como fuera de la cancha, como es Juan Carlos Ferrero. Gran parte de que Alcaraz sea tan rápido creo que tiene mucho que ver con Juan Carlos, que sé que va a seguir potenciando ese aspecto.  Creo que a partir del año que viene va a ser muy difícil que a Alcaraz se le escapen torneos en polvo de ladrillo y que va a hacer un camino como el de Nadal en su momento. Después veremos si lo puede igualar o no, pero estamos ante un jugador con una potencia tremenda, un físico tremendo, un hambre de gloria que hacía rato que no se veía.
     
    – Federer juega en octubre en Basilea. ¿Vuelve para despedirse o vuelve para volver?
    – Con la mano en el corazón, después de tanto tiempo sin haber jugado, no le va a ser fácil volver rápido. Hay que ver si se despide en Basilea o no, hay que ver si está para aguantar un año de torneos. Sea lo que sea, cuando pise una cancha ahí estaremos los amantes del tenis, los fanáticos de él disfrutando cada punto, porque hay que disfrutar como si fueran los últimos puntos. Va a ser muy difícil volver a ver esta clase de jugadores, profesionales en la cancha y grandes personas fuera de ella.
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    Ex jefe de Deportes de DPA y de La Nación, ex presidente de la International Tennis Writers Association (ITWA). Autor de "Sin Red", un viaje por el mundo siguiendo a Roger Federer y Rafael Nadal, y de "Enredados", sobre el equipo argentino de Copa Davis. Cubrió más de 60 Grand Slams y entrevistó a los principales protagonistas de la escena del tenis en los últimos 30 años.

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