Suscríbete a nuestro newsletter

Porque además de los partidos hay mucho para contar

    TOP

    Steffi Graf abandona su perfil ultrabajo y habla de Ucrania, la presión de las redes sociales y la violencia en Estado Unidos

    PARÍS – La vida de Steffi Graf es extraordinaria en más de un sentido. En el tenístico sobran los argumentos para que muchos puedan sostener con razón que se trata de la mejor jugadora de todos los tiempos. Un dato, apenas: con 19 años ganó el Golden Slam (los cuatro grandes más la medalla de oro en los Juegos Olímpicos), algo que nadie más que haya empuñado una raqueta puede decir.
    Pero así como fue extraordinaria en el tenis, también lo fue en la vida: un día de 1999 anunció que se retiraba, dos años después se casó en los Estados Unidos con Andre Agassi, y hoy, afincada en Las Vegas, no solo ve los problemas del mundo: se involucra ella en persona para ayudar a solucionarlos.
     
    «Mi meta es, simplemente, devolver la felicidad a los niños», dice Graf, de 52 años, en una entrevista con la edición alemana de la revista «Vogue» en la que habla de la fundación que creó en 1998, «Children for tomorrow», y de cómo ve el mundo hoy.

    La portada de Vogue con la entrevista a Steffi Graf

     
    Usted era extremadamente discreta, cultora de un perfil muy bajo, le dicen en la entrevista. Graf coincide, pero explica por qué fue así en sus años de brillo tenístico.
     
    «No fue una decisión que debiera tomar, sino que era algo que reflejaba mi personalidad. Básicamente me interesa poco exponerme, cuando jugaban mi esfera privada era muy importante. Puede tener que ver con qué salté al primer plano a una edad muy joven».
     
    Graf recuerda, sin profundizar, que tuvo momentos complicados en lo personal en esa carrera que la llevó a ganar 22 títulos de Grand Slam y a estar 377 semanas como número uno, algo inédito. Problemas relacionados con su padre, Peter, por ejemplo.
     
    «Hubo tiempos menos tranquilos en mi entorno, pero siempre tuve mucho apoyo. Uno se acerca a la gente que piensa como uno, que tiene valores similares, y aprende a reconocer, a identificar a esa gente. El tenis hizo que estuviera rodeada de mucha gente y desarrollara un buen sensor para identificar quién era quién».
     
    Graf recuerda que creó su fundación tras interesarse por la actividad del servicio de refugiados en Hamburgo y comenzar a apoyarlo. Pudo conocer a los niños involucrados y escuchar sus historias. 
     
    «Fue algo tan movilizador que me decidí a involucrarme».

    Steffi Graf, en la producción de Vogue

     
    Graf cree que la sociedad está mucho más abierta hoy a tratar temas conflictivos que en aquellos años ’90.
     
    «Absolutamente -le dice a «Vogue»-, esto cambió mucho gracias a los medios de comunicación, las cosas se documentan hoy de manera diferente (…). Por ejemplo, cuando se ven imágenes de Ucrania no solo se ve la destrucción de los edificios, sino también a las personas. Se entiende mucho mejor, así, cómo impacta todo lo que sucede en el alma de esas personas».
     
    Graf dice, en base a su experiencia, que ella ve como «los propios niños desean que les vaya mejor».
     
    «Mi meta es, sencillamente, devolverles la felicidad. Y ellos nos dan mucho a nosotros, porque demuestran una fortaleza que es admirable».
     
    Las redes sociales son, para la alemana, un terreno peligroso.
     
    «Está claro que las nuevas generaciones crecieron con ellas como un sobreentendido, pero estar todo el tiempo comunicando algo, esa casi obligación de hacerlo… Se hace más difícil mantener la concentración en lo esencial, tener un balance, un equilibrio».
     
    «Hablamos constantemente con psicoterapeutas que nos confirman que hay cada vez más niños con problemas psicológicos a edades jóvenes. Lo vemos aquí en Las Vegas: la violencia en las escuelas ha crecido, tanto entre alumnos como hacia los profesores. Da miedo. No quiero ser tan negativa, pero está cada vez más claro que hay algo entre los niños y los adolescentes que está cambiando».
    + posts

    Ex jefe de Deportes de DPA y de La Nación, ex presidente de la International Tennis Writers Association (ITWA). Autor de "Sin Red", un viaje por el mundo siguiendo a Roger Federer y Rafael Nadal, y de "Enredados", sobre el equipo argentino de Copa Davis. Cubrió más de 60 Grand Slams y entrevistó a los principales protagonistas de la escena del tenis en los últimos 30 años.

    Deja un comentario