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    Pasarela y pista: Serena Williams vistió la moda a un nivel que el tenis no conocía

    “Un amor que empezó un movimiento. El movimiento de amar exactamente quién eres. De estar tan enamorada de tu identidad que tu verdadera esencia no puede ser contenida”. 

    La voz en off de Beyoncé en el comercial de Gatorade que homenajea a Serena Williams en su “last dance” juega con la palabra “love”. Que en inglés es “amor”, y en la jerga tenística equivale a “cero”. Cuando en el marcador no tienes nada. Cuando el número tiene forma de huevo, que es “l’oeuf» en francés, que luego derivó en “love”.

    Narra la cantante que desde cero la tenista más icónica del siglo XXI inició un movimiento. Su propia revolución de muchas aristas, con la moda como protagonista.

    No fue coincidencia que anunciara su “evolución” (evitando la palabra “retiro”) del deporte profesional a través de Vogue. Podría haberlo comunicado a través de cualquier medio o plataforma. A estas alturas, puede comunicar como quiere. Pero decidió hacerlo en la emblemática publicación estadounidense, en la portada junto a su hija Olimpia.

    Su primera aparición en la revista fue en mayo de 1998, cuando Serena y Venus Williams fueron fotografiadas por la retratista Annie Leibovitz. Los vestidos que usaron en esa oportunidad, de la firma Carolina Herrera, tuvieron una suerte de revival de la mano de Leylah Fernández el año pasado. La tenista canadiense de 19 años asistió a la MET Gala como vicecampeona del US Open con un vestido que la misma marca le confeccionó como tributo a aquella producción. 

    Las hermanas Williams en la revista Vogue de mayo 1998 // VOGUE

    La de agosto de 2022 no fue la primera portada de Williams en Vogue: en Abril de 2015 protagonizó la tapa, y tres años más tarde apareció allí nuevamente con Olympia en brazos, de menos de cinco meses. 

    Serena recorrió su historia a través de algunos de sus looks más memorables dentro y fuera de la cancha, desde cómo lucía en 1992 en su natal Compton, California, con un vestido comprado por su mamá, quien generalmente era quien les confeccionaba las prendas y la responsable del fanatismo de las Williams por la moda.

    Allí, recuerda como uno de sus favoritos el outfit de Roland Garros 2002: un notable guiño al fútbol, con vestido corto verde y amarillo, medias hasta la rodilla y zapatillas de tenis similares a unos botines para patear balones. Justo en la antesala de la defensa del título mundial de la selección de Francia en el Mundial de Corea/Japón. La tenida le vino bien a Williams: ganó su primer título en París ese año. 

    Además, señala como un momento bisagra su traspaso de Puma a Nike. El cambio de sponsor se oficializó para el Abierto de Estados Unidos 2004 con un pedido muy concreto: Serena quería algo similar a los shorts de jean que había popularizado Andre Agassi años atrás. Ese fue el comienzo de una sociedad que ya lleva casi 20 años.   

    Williams en el US Open 2004 // RHONA WISE

    El outfit futbolero de Williams en Roland Garros 2002 // FRANCOIS GUILLOT/AFP/Getty Images)

    La «musa de una generación»

    Cada torneo de tenis, y en especial cada major es una pasarela especial para exhibir un modelo diferente. El tenis da esa libertad al no ser un deporte que exija uniformes. 

    Mientras Williams se entrenaba previo a cada Grand Slam, a la vez que preparaba con detalle lo que iba a vestir en la cancha. La alta expectativa por ver qué usaría la tenista de la mano de Nike, se renueva en cada evento y permanece hasta la fecha. Así fue este año: llamó la atención con un vestido de color negro, con incrustaciones de 400 diamantes, hecho de seis capas, representativas de sus seis títulos en Flushing Meadows. 

    Probablemente, el peak máximo de esa curiosidad se alcanzó en Roland Garros 2018, el torneo que marcó su vuelta tras su embarazo. 

    Una colaboración con el artista y diseñador Virgil Abloh dio como resultado un catsuit negro y largo de piernas que escandalizó al presidente de la Federación Francesa de Tenis, que dijo que había que “respetar el juego y el lugar”. Serena luego aclaró que necesitaba ropa con esa compresión por problemas de circulación sanguínea post parto.

    El atuendo de una pieza que escandalizó al presidente de la Federación Francesa de Tenis // TIM CLAYTON

    Virgil, creador de Off White y reconocido por su trabajo en Louis Vuitton, volvió a colaborar con Williams más tarde ese año. “The Queen Collection”, como fue nombrada, se diseñó especialmente para lucir en Nueva York. En esa edición, llegó a la final por segunda vez consecutiva después de ser madre, con un atuendo similar al de una bailarina de ballet. La tenida quedó inmortalizada, aunque no por la razón ideal.

    Williams fue derrotada por una joven Naomi Osaka en una final con escándalo: fuerte discusión con el juez de silla Carlos Ramos, descontrol de la tenista, derrota y abucheos en la entrega de premios.

    Antes de su trágico fallecimiento el año pasado, Virgil Abloh era uno de los diseñadores más ocupados de la industria fashion. A la cadena de televisión CNBC le contó cómo fue trabajar con la menor de las Williams: No tuve que pensarlo. Mi interés en la moda no se trata de la ropa, se trata de las personas. Ella es mucho más que una increíble atleta, es la musa de una generación así que, de alguna manera, la ropa se diseña por sí misma”.

    Serena Williams modelando la última colección de Virgil Abloh para Off White. PASCAL LE SEGRETAIN, GETTY

    Con su adiós al tenis competitivo, Nike pierde a una de sus atletas más codiciadas: 23 títulos de Grand Slam en singles, 14 en dobles, y cuatro oros olímpicos. Una mujer que cambió la forma en la que se juega el tenis, pero que llevó su performance a un más allá: supo romper con la manera en que las atletas femeninas son percibidas, liberó ataduras y relajó maneras de expresarse. Williams encarnó la valentía de ser ella misma y derribó las barreras en el camino.

    Su carrera generó un impacto en la cultura, y cuyo gran motor también fue la moda. Williams abrió camino para que toda atleta se exprese a través de la vestimenta. Fue señalada, observada y hasta juzgada. Hoy se cuenta otra historia.

    Beyoncé sacudió a la industria musical este año con su álbum “Renaissance”. El trabajo propio de la cantante podría referir a Williams es su tema Alien Superstar: “Soy la única. No gasten su tiempo intentando competir conmigo”.

     

    crédito foto principal: NIKE

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    Comentarios (1)

    • Germán

      Excelente nota. Una mirada distinta.

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