Suscríbete a nuestro newsletter

Porque además de los partidos hay mucho para contar

    TOP

    Carta desde Londres (2): Serena está “fuera de la oficina”

    LONDRES – Antes de que arranque el show, la organización de Wimbledon ajusta los últimos detalles, tan pequeños como importantes: arma el puzle de los nombres para el main draw que serán puntos fotografiables por los visitantes, instala señaléticas y pega los stickers que reservan los asientos para los invitados de los jugadores y la prensa.

    En tanto, los jugadores se despliegan entre las canchas de césped recién cortado. En la mayoría se capta un ambiente relajado. Hay poco flujo de gente, ya que todavía las puertas no se abren para el público general.

    Así, se llegan a dar escenarios únicos como ver en cancha 4 a Novak Djokovic, caminar cinco metros por el pasillo y poder disfrutar de la práctica de Rafael Nadal en la 8.

    Uno se puede asomar a la Cancha Central y encontrar a los mejores del mundo practicando, como se hace este año por primera vez para “quebrar” la superficie y que esta no arranque tan resbalosa en competencia. El año pasado lo sufrieron Serena Williams y Adrián Mannarino, con resbaladas que los sacaron del torneo lesionados. Nadie quiere que eso suceda.

    Los trofeos de Wimbledon / SEBASTIAN VARELA

    Pero en vez de pillar ahí algún top ten, en cambio, se ven a dos preciosas figuras que posan radiantes bajo el sol: The Cup y Rosewater Dish, los trofeos de los individuales masculino y femenino respectivamente. Fueron presentados en 1887 y 1886, y desde esos años, los nombres de los campeones son grabados en ellos (al de los hombres se tuvo que agregar una base extra por falta de espacio a partir de 2009).

    Los favoritos para llevarse a casa una réplica a escala ¾, fueron desfilando por la sala de prensa. El media day fue una sucesión de conferencias que dejó cosas interesantes.

    Como el mensaje que llegará a tu correo si intentas contactar a Williams:

    “Estoy momentáneamete fuera de la oficina. Si me mandas un correo te llegará la amable respuesta de ’out-of-office’ ”.

    Esa oficina es la de Serena Ventures, su firma dedicada a las inversiones. Lo que ha estado haciendo este tiempo fuera de las canchas, además de producir películas que ganan Oscar.

    Esta semana cambia esos cuarteles de San Francisco, California, por la Catedral. Aquí ya se sacude de la mala experiencia que tuvo hace un año, tras lo que asegura, jamás fue un retiro, si no un tiempo para sanar física y mentalmente.

    La imagen corporativa de Serena Williams en la web de su firma inversora / serenaventures.com

    Ya lleva más de una semana fuera de casa. Tiempo suficiente para extrañar a «Christopher Chip Rafael Nadal», su perro, un yorkshire terrier con 13 mil seguidores en Instagram.

    Quien inspiró el nombre de la mascota de Williams, aguarda por su reestreno en el césped inglés después de tres años ausente. Nadal habló de su pie, pero pidió que sea la última vez:

    «Está bien. Evolucionó. Las cosas han ido mejor, por eso estoy acá. Y hablemos de esto por última vez, por favor chicos: el tratamiento no arregló la lesión, pero ayuda a sentir menos dolor. Es el objetivo principal».

    El español llegar competitivo al debut del martes ante el argentino Francisco Cerundulo, primer escollo para la hazaña del Grand Slam anual. Al lado opuesto del cuadro, arrancará un Novak Djokovic que se juega su última chance para ganar un major en 2022: descartó pedir un permiso especial para entrar a Estados Unidos y disputar el US Open, y tampoco piensa en la vacuna.

    Pinta muy sabrosa esta edición de Wimbledon.

    Nos vemos mañana.

    + posts

    Reporteando el tenis alrededor del mundo desde hace 10 años. Ha colaborado con medios como La Tercera, Cooperativa, Infobae, y Racquet. Fundador del ex programa de radio Tercer Saque.
    Pluma & Lente es su espacio personal donde cuenta sus viajes y aventuras.

    Deja un comentario