Nueva York, Rafael Nadal, Novak Djokovic y 23 años de sequía. Todos esos elementos se cruzan este domingo en el destino de Ben Shelton.
El estadounidense jugará su primera final de Grand Slam en una ciudad que ha marcado su carrera. En el US Open de 2023, con apenas 20 años, irrumpió al alcanzar las semifinales del torneo y ahora, tres años después, podrá en esa misma cancha romper los 23 años sin títulos de Grand Slam para un hombre estadounidense. Solo lo detiene Alexander Zverev.
Lo curioso es que hace tres años fue Novak Djokovic quien le quitó el sueño tras un final con polémica. Y ahora, el nemesis del serbio, Rafael Nadal, quien parece haberle dado la clave para soñar con el título.
Tras ganar el Masters 1000 de Canadá, el zurdo quedó eliminado en primera ronda de Cincinnati. Fue ahí, que el español le dio un consejo a Bryan Shelton, padre y entrenador de Ben.
“Después de ganar Montreal comentamos que la primera ronda de Cincinnati iba a ser su día más difícil, porque poca gente logra reponerse de un título así y hacer un buen torneo la semana siguiente. Después de haber perdido hablé con Rafa y me dijo, “Tienes que ser capaz de superar ese primer partido, tener el día libre y luego volver a desplegar tu mejor tenis la semana siguiente””, contó tras el paso a la final de su hijo.
Esa filosofía fue la que utilizaron para reponerse al shock emocional de derrotar en cuartos de final a Carlos Alcaraz.
“Hablé con él de lo importante que sería entender que el partido de semifinales (ante Frances Tiafoe) iba a ser aún más duro, precisamente por tener que recuperarse del anterior. Mucha gente hubiese querido celebrar, pero hay que consolidar el éxito. Ojalá la semana que viene podamos celebrar un poco”, añadió el ex tenista de 60 años.
2023, el año de la “llamada”
El no poder reponerse del éxito fue quizás uno de los factores que inclinaron la balanza a favor de Novak Djokovic en las semifinales de 2023.
Ese año Shelton derrotó en cuartos de final a Frances Tiafoe, 10 del mundo en ese entonces, pero no tuvo respuestas para medirse ante Novak Djokovic. Perdió en tres sets y el serbio terminó ganando el que hasta ahora es su último Grand Slam.
Pero más allá del resultado, ese día quedó marcado por la desafiante celebración de Djokovic. Shelton venía festejando sus victorias simulando el gesto de una llamada y Nole, al derrotarlo, le devolvió el gesto.
En un inicio el ex número uno del mundo dijo que lo hizo porque le parecía original la celebración, pero meses después confesó el real motivo.
“No se comportó de forma adecuada ni respetuosa, ni en la cancha ni antes del partido, Nunca me burlaré de alguien si no hace algo primero. Si alguien se comporta de forma antideportiva, reacciono”, admitió en una entrevista con L’Equipe.
Después de esas semifinales, Shelton recién volvió a esa instancia en el Australian Open de 2025, mismo año en que ganó su primer Masters 1000 de Canadá.
La Gran Sequía
23 años han pasado desde que Andy Roddick ganó el US Open de 2003 y nadie en ese momento pensaba que el país con más títulos de Grand Slam tendría que esperar más de dos décadas para festejar a otro campeón masculino.
Ese peso recae ahora en Ben Shelton, apenas el cuarto estadounidense que juega una final de Grand Slam desde 2004: Roddick (Wimbledon 2004, 2005, 2009 y US Open 2006), Andre Agassi (US Open 2005), Taylor Fritz (US Open 2024) y ahora el nuevo cuatro del mundo son los nombres de esa lista.
La cifra de las seis finales perdidas en 23 años contrasta con la supremacía estadounidense antes de 2003. Desde 1980 a dicho año, ocho estadounidenses acumularon 37 títulos de Grand Slam en individuales masculinos.
¿Qué pasó en 2004? La irrupción de Roger Federer en la cima. El suizo, acompañado después por Rafael Nadal y Novak Djokovic fueron los grandes responsables
De ganar Shelton, no solo lograría romper la racha negativa más larga del tenis estadounidense en su historia, sino que sería el tercer jugador nacido después del año 2000 en ganar un grande.
Un título que lo pondría como el tercer nombre más importante de la generación dominada por Jannik Sinner y Carlos Alcaraz. Un puesto que viene buscando desde 2023, cuando el mundo se detuvo a mirarlo en Nueva York.





