La Copa Davis ve la luz al final del túnel, o al menos eso parece. Tras años de innovaciones fallidas y una pérdida evidente de su atractivo para jugadores y fans, el torneo por países más importante del tenis comienza a recuperar viejas sensaciones.
Por segunda vez desde 2019, la ronda de los 16 mejores países (en realidad son 14, ya que Italia está clasificada por ser anfitriona de las Finales) se disputará con el antiguo formato de local y visitante, replicando lo que antes se conocía como la “Primera Ronda del Grupo Mundial”.
Pese a que las “Finales” se seguirán disputando a final de año en Bolonia, esta ventana de septiembre trae de vuelta los estadios llenos y a los mejores del mundo a la cancha, incluso pese a su compleja fecha: las series comienzan a disputarse apenas cinco días después de la final masculina del US Open.
Durante este fin de semana, 16 jugadores del Top 20 de la ATP tenían la posibilidad de jugar una serie de Copa Davis con sus países. Nueve de ellos estarán presentes en cancha, con Alexander Zverev a la cabeza.
El alemán, campeón en Nueva York hace menos de una semana, viajó a Halle para enfrentar a Croacia, haciendo su segunda aparición consecutiva en la competencia luego de haberse borrado durante años tras el cambio de formato.
“No hay nada en el mundo que me haga cambiar de opinión. No jugaré la Copa Davis en Madrid. El sentimiento de jugar en casa es muy especial y es una pena que lo perdamos. Ojalá se recupere el formato antiguo”, contó en 2018.
Zverev mantuvo su palabra y solo jugó tres series entre 2019 y 2024, todas en las fases previas, las cuales se disputaban en formato de local y visitante.
Recién apareció en las Finales en 2025 en Bolonia, donde no cambió su postura: “¿No crees que quizá sea un poco triste que en este tipo de partidos y en el dobles haya como máximo unas mil personas en el estadio? Si jugáramos en Argentina o en Alemania, habría quizá 15.000 personas. En ese sentido, creo que es un poco triste”, admitió.
Ahora, motivado por una serie especial y en casa, el número dos del mundo se sumó al equipo pese a que incluso sus propios entrenadores le pidieron que descansara luego del US Open.
Dentro de las ausencias del Top 20 destacan las de Carlos Alcaraz, Novak Djokovic y Arthur Fils, todas por motivos médicos. Jannik Sinner y Daniil Medvedev no tienen series este fin de semana, pero por distintas razones. Italia ya está clasificada a las Finales, mientras que Rusia está suspendida de la competencia por la invasión a Ucrania.
Estados Unidos en cambio tiene a seis jugadores dentro del Top 20, haciendo que no todos puedan ser citados. Para este fin de semana fueron elegidos Learner Tien y Ben Shelton.
“Nunca he jugado una eliminatoria de visitante en la Copa Davis. Es algo que siempre he anhelado en mi carrera tenística; espero que vengan con mucha energía y hostilidad”, contó el finalista del US Open de este año.
De imperdible a irrelevante
La Copa Davis ha sido la competición más valorada y criticada en la historia del tenis. Por décadas fue un imperdible para los jugadores y fans, quienes vibraron con la tradición y el formato de local y visitante del torneo por naciones. Los mejores tenistas viajaban por el mundo, jugando en diferentes condiciones y superficies para ganar la Ensaladera de Plata, dejando momentos icónicos.
En 1972, en plena Guerra Fría, Estados Unidos viajó a Rumania para ganar la final de visitante y sobre polvo de ladrillo. En 1996, Francia se proclamó campeona tras ganar 10-8 el quinto set del quinto partido de la serie frente a Suecia en pista techada.
En 2004, Rafael Nadal deslumbró al mundo al vencer con 18 años a Andy Roddick en cuatro sets en Sevilla y, en 2016, Argentina ganó su primera Copa Davis, luego de cuatro finales perdidas, frente a Croacia en Zagreb.
Pero toda esa mística se rompió en 2019, cuando la ITF firmó un acuerdo con Kosmos, empresa del exfutbolista Piqué, para remodelar el evento y eliminar los duelos de local y visitante en el Grupo Mundial.
Ese cambio revolucionó el panorama y generó enojo entre las estrellas. “Me siento triste por no tener la Copa Davis a la que estábamos acostumbrados. Nunca será lo mismo para la próxima generación. Es un poco extraño que un jugador de fútbol venga a inmiscuirse en nuestro mundo. Tendrá que ser muy prudente. La Copa Davis no puede convertirse en una Copa Piqué”, dijo Roger Federer a RTS cuando el acuerdo se anunció.
Las mejores naciones del mundo pasaron a concentrar su participación en las Finales, con la competición disputándose en España durante cinco ediciones consecutivas.
El cambio de formato destruyó la esencia del torneo y, consigo, el interés del público. Las estrellas comenzaron a escaparse de algunas fechas y, en 2022, la ITF empeoró aún más las cosas: los 16 países de las Finales fueron repartidos en cuatro ciudades para una fase de grupos en septiembre, antes de trasladar las eliminatorias a Málaga en noviembre.
Escenas bizarras, como un Alemania frente a Chile en un estadio vacío en China o Francia vs. Suiza en Manchester, se hicieron comunes, manchando la historia de un certamen que se caracterizaba por tener las entradas agotadas.
El acuerdo entre Kosmos y la ITF se rompió anticipadamente en 2023, pero la organización que lidera el tenis (ahora llamada World Tennis, replicando lo realizado por World Rugby, World Athletics o World Aquatics) siguió intentando modernizar el evento.
Este fin de semana será clave para dejar en evidencia que la verdadera Copa Davis se juega alrededor del mundo y con series de local y visitante. Chile frente a España, Canadá contra Francia y Gran Bretaña versus Ecuador ya tienen jornadas con todas sus entradas vendidas.





