El tenis sudamericano mira a 2028 con preocupación y pesimismo: “El Masters 1000 que se va a jugar en Arabia Saudita va a perjudicar un montón a la gira, hay que aceptar que los Top 50 no van a venir”, admite a CLAY el argentino Tomás Etcheverry.
El nuevo torneo en Medio Oriente se celebrará presuntamente después del Abierto de Australia y antes del Masters 1000 de Indian Wells, justo durante las semanas de los eventos latinoamericanos.
“Va a estar Doha, Dubai, un Masters, Acapulco. Va a ser una gira de muchísimos puntos y en la misma superficie. No se puede competir contra eso. Los jugadores que necesiten puntos o no entren a los otros torneos van a venir, pero estrellas no va a haber”, sostiene Etcheverry, el número uno del tenis sudamericano.
Arabia Saudita le ofrece a los jugadores más dinero y seguir compitiendo en pista dura, la superficie en la que se juega Australia, Indian Wells y toda la gira intermedia en Oriente Próximo. Si bien Sudamérica no puede competir frente a lo primero, un cambio de superficie es un tema del que se viene hablando desde hace años.
“Si para mejorar el cuadro hay que cambiar a cemento, bueno, cambiemos”, mencionó Catalina Fillol, en una entrevista con CLAY en 2025. Ahí, la directora del Chile Open, aclaró que este posible cambio es apoyado por Brasil, pero no por Argentina, quienes prefieren mantener la tradición arcillera.
Para Etcheverry, el cambio del polvo al cemento es un camino que se debe considerar: “Podría ser posible que los jugadores vean la gira de otra manera, sería seguir jugando en la misma superficie”.
El chileno Alejandro Tabilo es otro jugador que también asume esa necesidad. “Puede ayudar a que llegue más gente. El calendario tiene muchos torneos de cemento, así que también ayudará a que todos se adapten un poco. A mí no me afectaría un cambio, me gusta jugar en todas las superficies y con tal que haya torneos en Sudamérica haría lo que sea”, comentó a CLAY.
Pero Sudamérica también tambalea por otro motivo. Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP, ya informó su intención de ir reduciendo los torneos 250 del calendario en los próximos años.
La medida busca darle más prioridad a los torneos grandes, logrando así descomprimir un calendario que actualmente contempla 46 semanas y 62 eventos, considerando ATP y los Grand Slam. Tabilo lo sufre: “Es duro si empiezan a quitar más 250, muchos de mis puntos los he ganado ahí”.
Este 2026, Argentina y Brasil lograron que Gaudenzi visitara, por primera vez desde que presidente de la ATP, sus torneos, buscando un mayor apoyo para la gira. Pese a que Chile no logró contar con la presencia del italiano, Catalina Fillol habla claro: “Es muy difícil sacar un evento que se juega con el estadio lleno. Estamos muy tranquilos”, dijo a CLAY.
Francisco Cerúndolo, número 27 del mundo, en cambio, trata de ver el vaso medio lleno. “Hoy en día tenemos un montón de Challengers y Futures en la región, así que hay que agradecer todo lo que hacen estos torneos. Creo que hoy hay más oportunidades para la gente, por eso tenemos más sudamericanos en el Top 200 y 100. Hoy en día la gente se puede meter (en el ranking) jugando casi todo el año en Sudamérica”, explicó el argentino a CLAY.
Problemas hay muchos, pero ideas de cambio también. Todo dependerá de si finalmente ATP le da la opción al tenis de sudamericano de mantener con vida a una de las giras más tradicionales que tiene el tenis. Tic Tac. El calendario cada día está más cerca de 2028.
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