NUEVA YORK — A la campeona de los últimos Juegos Olímpicos y ex número 4 del mundo, Qinwen Zheng, no le quedó otra que apuntarse a las clasificaciones si es que quería jugar el US Open.
“Psicológicamente fue muy difícil de aceptar”, confesó la china en Nueva York.
“Estaba el top 10, soy campeona olímpica, jugaba en los grandes estadios. Mi ranking cayó tanto después de la lesión, no pude rendir bien en los últimos tres o cuatro meses. Sé que mucha gente dudó de mí, y se hizo muy difícil”, dijo Zheng este martes, horas después de acceder a los cuartos de final en Flushing Meadows.
Su victoria por 7-5 y 6-3 ante la polaca Iga Swiatek fue inmensamente significativa: “Sufrí mucho, y he pasado por mucho dolor con cada derrota. Pero en el deporte simplemente hay que mantenerse humilde y seguir luchando, porque una vez que pierdes eso, el resultado lo dice todo. Estoy muy feliz de haber vuelto”.
A finales del año pasado, Zheng tuvo que operarse el codo derecho, lo que la alejó de la competencia durante cuatro meses.
Su ausencia no fue lo suficientemente larga para que pudiera optar por el sistema de protección de ranking del circuito, y los resultados en su regreso no la acompañaron: derrotas en el debut de Roland Garros y Wimbledon, y ninguna actuación destacada en los torneos WTA 1000. Muy lejos de lo que la finalista del Abierto de Australia 2024 tiene acostumbrado. Salió de las 120 mejores jugadoras del ranking.
Parte de su trabajo psicológico se trató de aceptar su realidad. El oro olímpico en París, la final de Melbourne y ser la cuarta mejor jugadora del mundo eran solo recuerdos.
“Vine desde la qualy, así que me dije: la realidad es que eres solo la 125. No eres el top 10 que eras antes. No te pongas tan arriba. Estás aquí como todos los demás. Empiezas desde abajo, así que quédate ahí y sigue luchando”.
Otra de las claves de su buena campaña en Queens fue que la china aceptó someterse a un duro entrenamiento antes del último Grand Slam del año.
“Después de perder mal en la qualy de Toronto — jugué realmente un desastre ahí en la primera ronda— mi entrenador se sentó conmigo y tuvimos una larga conversación. Me dijo: no puedes seguir jugando así, necesitas un bloque de entrenamiento y volver a encontrar tu tenis. Me tomó cinco segundos responder: dale, hagámoslo”.
En vez de jugar en Cincinnati, el destino fue Bradenton, Florida. En la IMG Academy.
“No había nada alrededor, solo tenis, gimnasio y un lugar para descansar. Realmente dedicada todo el tiempo al tenis, tenis, tenis y entrenamiento”, contó.
“Recuerdo que un día terminamos de entrenar a las 8:30 de la noche habiendo empezado a las 8:00 de la mañana. Fue muy duro, pero así funciona el deporte. Si no trabajas duro, no lo tienes. El esfuerzo da sus frutos”.
Zheng enfrentará a la número dos del mundo, la kazaja Elena Rybakina, por el paso a semifinales del Abierto de Estados Unidos.





