NUEVA YORK — Una anunció que con 36 años, 2026 será su último año en la competencia, pero los buenos resultados la están haciendo dudar; la otra, se coronó en Roland Garros con 19 años y proyecta ser de las grandes campeonas de su era. Son muy buenas amigas: Sorana Cirstea y Mirra Andreeva.
¿Qué es lo que más admiran de la otra? “¡Yo empiezo!”, dijo Andreeva, quien se acercó al micrófono de CLAY para que la rumana no pudiese escuchar: “Es muy amable, súper hermosa, de buen corazón, muy tranquila. Es muy fácil hablar con ella de cualquier cosa. ¡La persona más fácil del mundo! Me encanta hacer lo que sea con ella”.
El domingo 29 de abril de 2007, Cirstea jugó su primera final en el circuito WTA. Perdió con Gisella Dulko en Budapest, Hungría. El mismo día a cinco mil kilómetros de ahí, en Krasnoyarsk, Rusia, nació Andreeva.
No existe la brecha generacional entre ellas, quienes con 19 años de diferencia mantienen una de las amistades más atípicas del tour.
Tres días antes del comienzo del US Open vestían elegantes, ambas de negro. No paraban de reírse. Se sentían muy cómodas compartiendo juntas la entrevista con CLAY durante una fiesta en un hotel de Manhattan. Están cumpliendo un torneo exitoso, ambas clasificadas a octavos de final.

“Es muy madura para su edad”, dijo Cirstea. “Es mi persona favorita en el tour, la personalidad más increíble. Mi jugadora favorita… ¡no tiene ningún punto débil! Recuerdo la primera vez que la vi, fue por TV cuando tenía 16 años, noté que tenía ese star-power”.
“Le comenté muchas veces a mi entrenador: ‘¡Va a ganar un Grand Slam muy pronto!’ Después de que ganó Roland Garros dije que va a ganar muchos, muchos Grand Slams, y todos estuvimos de acuerdo”, reveló la rumana. La número cinco del mundo no se aguantó después de escuchar esas palabras y le dio un abrazo.
Esta temporada se enfrentaron por primera vez. La segunda fue en París, donde Andreeva arrasó con su amiga en los cuartos de final. “Me mató en todos los aspectos. Estaba jugando increíble y le dije después: ‘por favor, gana esto por mí'”, reconoció Cirstea.
“Estaba muy nerviosa porque es muy difícil enfrentarte a alguien que admiras tanto. Pero supongo que estaba en la zona”, dijo Andreeva, campeona de seis títulos profesionales, a CLAY en Nueva York.
“¿Ves? Jugaste tan bien incluso estando nerviosa, y por eso digo que nunca he visto a alguien de tu edad tan madura”, replicó la rumana, originaria de Bucharest.
Luego de revelar que tras 2026 diría adiós al tenis, Cirstea comenzó a mostrar el mejor tenis de su vida y se llegó a convertirse en la mujer más veterana en entrar por primera vez al top 20. Consiguió récords personales en el camino y llegó al US Open con el mejor ranking de su vida (17ª). En Flushing Meadows ya está en octavos, donde enfrentará a la norteamericana Jessica Pegula (3ª).
Recientemente cumplió su sueño de ganar un título en Rumania (Transilvania Open), igualó su mejor resultado en un Grand Slam, venció por primera vez a una número uno del mundo (a Sabalenka en Roma) y llegó a la parte final del año con chances de clasificar a sus primeras Finales WTA. Es actualmente la 11ª en la Carrera.
Su mejor temporada en el tour le abrió dudas y su mensaje cambió.
Después de aquella derrota con su amiga Andreeva en París declaró que su decisión de retirarse se mantenía firme. Tres meses después, no es tan tajante. En Nueva York confesó que la puerta está abierta.
“Lo estoy viendo semana a semana. Me tiene muy feliz estar jugando tan bien y disfrutando de lo que me hace feliz”, dijo a CLAY.
“Tengo muchos intereses fuera del tenis, y claro que quiero una familia. Cuando sienta que no tengo el nivel, me retiraré de una manera hermosa”, dijo en entrevista con Tennis Channel.
Son pocos los casos de las deportistas que se retiran en su prime. Cirstea tendrá que decidir si lo quiere así, o si con 37 años intentará seguir ganando en una próxima temporada que no estaba en sus planes.
“Lo que sea que quiera lograr el año que viene, se lo merece. No importa si es dentro o fuera de la cancha. Quiero que sea feliz”, le deseó Andreeva.
Sí hay una cosa de la que Cirstea está segura que hará en 2027: “Estaré apoyando a Mirra. Para siempre su amiga y su fan número uno”.





