NUEVA YORK – Alejandro Tabilo tiene este sábado una cita con un inevitable aire a revancha: hace un año, el imponente escenario de la Arthur Ashe y los más de 20.000 espectadores desbordaron sus sensaciones en una amarga derrota ante Alexander Zverev. Ahora, con dos victorias a la espalda, el respaldo de su trabajo psicológico y la experiencia de haber jugado en el estadio de tenis más grande del mundo, el panorama es bien distinto.
“Quiero la revancha del año pasado”, dijo Tabilo en una entrevista con CLAY en Nueva York después de vencer al australiano Alexei Popyrin por 2-6, 7-6 (7-4), 7-6 (7-3) y 6-2 en la segunda ronda del US Open.
“Me ayuda que esta vez no sea en primera ronda, porque en las primeras rondas siempre estoy un poquito más nervioso y más apretado. Ahora, con dos partidos encima, creo que puedo jugar un poquito más suelto, saber que no tengo nada que perder, e ir con todo nomás. Ya me siento más preparado en relación al estadio y al rival”, dijo durante una conversación también transmitida por CNN Chile.
Entrevista con Alejandro Tabilo
— Tuvo un muy buen desempeño en segunda ronda ante Alexei Popyrin. Comenzó set abajo, pero después jugó espectacular, sobre todo en los momentos importantes: ganó dos tiebreaks seguidos y ahí el trámite se hizo un poquito más sencillo.
— Fue muy duro. Él arrancó sacando muy bien y me puso siempre en defensa. Yo no saqué tan bien al principio, un poquito pasivo. En el segundo set ya entré mucho más convencido, sacando mejor. Creo que ahí le puse un poquito más de presión a él con su saque, y al final empezó a darme un poquito más de chances. Yo jugué más agresivo, cerrando más en la red. En los tiebreaks me sentí muy confiado, entré muy claro, jugué muy bien los dos. Y también, al final, el físico. Me sentí muy, muy bien, con mucha energía, y él bajó un poco. Fue increíble ver que estoy pudiendo competir bien físicamente.

— El tenis es muy mental. ¿Lo de jugar bien en los momentos importantes se explica por el énfasis que le ha puesto a su trabajo psicológico?
— Sí, hemos estado trabajando mucho en la parte mental con Pablo Pécora, que me ha ayudado muchísimo en todo este tiempo. Y también, atreverme a subir más a la red, lo que hemos estado trabajando mucho con Juampi (Juan Pablo Gándara) y Germán (Gaich), de poder ser un poquito más agresivo, confiar en mi juego, confiar también en que voleo muy bien. El juego de red es algo que tengo que agregar más en mi tenis. Puedo jugar sólido atrás, pero también tengo que ver esas oportunidades e ir adelante.
— Tendrá un día de descanso antes de la tercera ronda. La siguiente fase es contra Alexander Zverev, dos del mundo y campeón de Roland Garros. ¿Cómo lo ve?
— Va a ser un duro partido, el sembrado número uno, pero siempre es lindo tener la oportunidad de jugar con este tipo de jugadores. Quiero la revancha del año pasado [el chileno perdió en la primera ronda del US Open 2025 ante el alemán en tres sets]. Me ayuda que esta vez no sea en primera ronda, porque en las primeras rondas siempre estoy un poquito más nervioso y más apretado. Ahora, con dos partidos encima, creo que puedo jugar un poquito más suelto, saber que no tengo nada que perder, e ir con todo nomás. Ya me siento más preparado en relación al estadio y al rival.
— ¿Qué se siente al entrar a una cancha tan grande como el Arthur Ashe? Son más de 23.000 personas mirando. Esta vez, de nuevo contra Zverev…¿Qué pasa con usted en este tipo de instancias tan importantes?
— El año pasado me pegó un poco de sorpresa lo grande que era el estadio. Toda la gente ahí, hablando, y el estadio tan grande, no se pueden hacer callar a los 20.000. Jugando siempre se escucha el ruido. Al principio ni siquiera podía escuchar mis golpes. Fue muy duro. Me tomó un tiempo acostumbrarme a la cancha, a la sensación y todo. Siento que con eso puedo estar un poquito más preparado, saber lo que me espera, y tratar de silenciar todo y solo enfocarme en mi juego. También vi que este año pusieron al equipo mucho más cerca en la cancha, eso también ayuda, porque en 2025 tampoco los podía oír. Trataré de salir con todo.
— Si uno mira su lado del cuadro hasta semifinales, Zverev es el único tenista que ha jugado semis de Grand Slam. Hay muchos que tienen una oportunidad de oro. ¿Eso le genera una ilusión especial?
— Sí, yo creo que después de Roland Garros todos quedaron con esa ilusión de que se puede llegar. Hubo una semi Cobolli – Arnaldi, que son tremendos jugadores, pero que nunca habían estado ahí. Te da la motivación y la ilusión de que tú también puedes estar ahí. Obviamente depende del cuadro, depende de los resultados, y uno se ilusiona, pero como decimos con el equipo: hay que tomarlo paso a paso y jugar cada partido como si fuera el último.
— Qué diferente son los Grand Slams. Hace un poco más de un mes estábamos en el silencio de Wimbledon… Hablaba de lo importante que es para usted comunicarse con sus entrenadores durante los partidos. Se vio mucho en la segunda ronda de esa interacción.
— Para mí es fundamental. Hoy me sentí disfrutando, relajado, me reí hasta un par de veces con el equipo. Juampi sabe muy bien cuándo estoy un poco nervioso, cuándo estoy con más energía. Me lee muy bien y me ayuda a salir de esos momentos difíciles. Me da consejos, me dice dónde salir, qué hacer, sabiendo que yo puedo hacer esas cosas. Eso también me da confianza en mi juego, saber que puedo hacer lo que me dice, y salir mucho más confiado y agresivo con lo que quiero hacer.
— Está concentrado en el US Open, obviamente, pero siempre hay un ojo puesto en la Copa Davis. Ayer, el número uno de España, Rafael Jódar, tuvo una muy mala actuación — perdió en tres sets, ganó apenas cuatro juegos. ¿Pudo verlo?
— No vi nada, solo lo estaba siguiendo por el live score. Hay que también darle mérito al rival. Bu (Yunchaokete) es un tremendo jugador, muy agresivo, especialmente en cemento, juega muy bien y no te da nada de tiempo. No pude ver el partido, así que no sé. Pero también Jódar viene de muchos partidos, debe estar físicamente desgastado. Es normal. Y también, con el año que ha tenido, es increíble todo lo que ha hecho.
— Va a tener tiempo de descansar y preparar mejor la serie.
— Ojalá todavía esté pensando en el partido que jugó acá y no llegue tan bien (risas) . Pero sí, va a llegar enterito a la Davis, así que a ver cómo salen esos partidos.
— Para cerrar, me encantan los tatuajes. Tiene uno de un león, uno de la familia. Hace tiempo que no se somete a las agujas.
— Lo quería hacer todos los años, siempre digo que quiero agregar alguno en la pretemporada. También me quería agregar el de la Olimpiada, claro. Tengo algunos que me gustaría hacer, pero necesito tiempo para esas cosas.





