NUEVA YORK — Meses difíciles de derrotas y lesiones pusieron a Eva Lys en un lugar oscuro del que gracias a la terapia psicológica pudo salir.
“He estado trabajando mucho con mi psicóloga las últimas semanas, porque llegué a un punto en el que perdí completamente la alegría de estar en la cancha”, dijo este martes la alemana, luego de vencer por 6-3 y 6-3 a la checa Gabriela Knutson en la primera ronda del US Open.
La buena noticia: “Trabajé mucho. Definitivamente estoy encontrando la alegría de nuevo”.
Su victoria en el día 3 del último Grand Slam del año, en una jornada de mucha lluvia en la que solo se pudo completar la mitad de los partidos, fue mucho más que el paso a segunda ronda: “Fue un triunfo muy especial”.
En 2026, Lys solo ha ganado seis partidos y llegó a Nueva York muy cerca de salir del top 100, en el puesto 98 del ranking WTA. No gana dos partidos seguidos desde fines de septiembre de 2025.
Quedó fuera de las canchas durante dos meses tras caer en la primera ronda del Abierto de Australia por una lesión de rodilla. Su regreso en Miami también fue con una derrota en el debut y el sufrimiento se prolongó durante las temporadas de arcilla y césped, donde ganó muy pocos encuentros.
En Canadá vivió otra pesadilla: tuvo que retirarse lesionada en primera ronda del WTA 1000 de Toronto. Lloró en la pista cuando ya no podía más.
En 2020 le diagnosticaron espondilartritis, una forma de artritis inflamatoria que provoca inflamación crónica y rigidez en las articulaciones y la espalda. La alemana ha señalado que su recuperación de enfermedades o lesiones es significativamente más lenta que la de la mayoría de las jugadoras. “Siempre quise ser más fuerte físicamente, más resistente, pero la artritis siempre se interpuso”, dijo en una entrevista con CLAY realizada en enero.
Su presente es muy distinto al de 2025, temporada en la que llegó a octavos de final del Abierto de Australia y alcanzó su mejor ranking (39°).
“Tuve un año increíble el año pasado, y es una locura porque cada vez que un jugador está jugando su mejor tenis, que en mi caso fue top 40, siempre te comparan con esa jugadora top 40 que eres”, reflexionó.
Esa presión, explica Lys, le pasó totalmente la cuenta: “Definitivamente tuve problemas en algunos partidos porque me puse mucha presión a mí misma, y también mucha presión desde afuera, porque la gente esperaba que jugara el tenis que jugué el año pasado sin saber cómo me sentía, sin saber lo que me pasó en los últimos meses”.
En Nueva York, reencontrándose con la felicidad, Eva Lys jugará por primera vez en una de las canchas importantes. Su rival será Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros.





