NUEVA YORK – El portugués Jaime Faria ganó al local Jenson Brooskby en un partido lleno de drama: recibió abucheos, respondió con insultos y terminó celebrando con los dedos apuntando a sus oídos y mandando a un par de fans a dormir.
Faría salió vivo de la primera ronda en Nueva York. Comenzó ganando los dos primeros sets, hasta que perdió un poco la concentración y permitió que su rival tomara el control del encuentro.
“En el tercer y cuarto set, hubo algunos que se metieron en mi cabeza. Hay que saber lidiar con esa gente”, dijo Faria en la entrevista en pista.
Luego declaró con un toque de ironía: “Gracias por el apoyo. Disfruto jugar contra norteamericanos en Estados Unidos. Este es el tipo de torneos en los que quiero jugar… estoy disfrutando Nueva York, es un poco caótico para mí, pero me gusta”.
Cuando el apoyo de los fans estadounidenses cruzó los límites de Faria en el quinto set, este respondió con insultos: “Ide para o caralho, filhos da puta” (“Váyanse a la mierda, hijos de puta”).
El portugués cerró el encuentro de la Cancha 17 con un 6-3, 7-6(7-4), 4-6, 1-6 y 6-2 a su favor.
Con su primera victoria en Nueva York, Faria se convirtió en apenas el tercer tenista de Portugal en ganar al menos un partido en los cuatro Grand Slam. Se suma a Joao Souza y Nuno Borges.
Faria, talento joven que promete superar todos los récord del tenis en su país, podría enfrentar a Carlos Alcaraz en la segunda ronda, en caso de que el español supere con éxito su debut este lunes ante el ruso Román Safiullin.
El portugués de 23 años está en su mejor momento: cerca de entrar al top 60 luego de conseguir el mejor triunfo de su carrera en Cincinnati. Allí venció al estadounidense Ben Shelton, reciente campeón en Canadá. En Ohio llegó hasta los octavos de final, habiendo arrancado en las clasificaciones.
En entrevista reciente con CLAY, el portugués habló de su fanatismo por el fútbol. Es hincha del Sporting Club de Portugal, y seguidor de Lionel Messi.
“El fútbol me da mucha vida cuando vuelvo a casa, desconectar un poco del tenis y estar con amigos. Es una manera bonita de poder recargar energías”, confesó.





