MADRID — John McEnroe levantó un poco la ceja cuando David Broncano, el presentador de La Revuelta, uno de los talk shows más seguidos en España, le soltó un comentario. “A ver John, en España viven diez veces menos habitantes que en Estados Unidos, pero hemos ganado 30 Grand Slam más en los últimos años”.
El público del teatro donde se grabó el programa estalló de la risa y McEnroe lo encajó como pudo -”Estamos mejorando”, “estamos cada vez más cerca”, “en mujeres sí hemos ganado”… -, pero ese runrún no dejó de perseguir al legendario tenista estadounidense durante su fugaz paso por Madrid, donde fue uno de los embajadores del Masters de Tenis Inclusivo organizado por la Fundación Sanitas.
Estados Unidos lleva desde 2003 esperando a que uno de sus tenistas conquiste un Grand Slam masculino. El último fue Andy Roddick. La larguísima espera, la mayor de la historia, contrasta con el éxito que ha tenido el tenis español en las últimas décadas. A los Sergi Bruguera, Juan Carlos Ferrero, Albert Costa y Carlos Moyà les siguió Rafael Nadal. Los 22 Grand Slam, incluidos 14 Roland Garros, parecían que no iban a tener continuidad, pero justo irrumpió Carlos Alcaraz. Y en este 2026 apareció Rafael Jódar. España es como una fábrica de diamantes del tenis.
“En EEUU tenemos que estudiar lo que está pasando en España un poco más atentamente. Antes teníamos a Rafa Nadal y ahora a Alcaraz. Necesitamos más jugadores de ese nivel”, reflexionó McEnroe este jueves en la Caja Mágica, hogar del Masters 1000 de Madrid y también del Masters de Tenis Inclusivo de la Fundación Sanitas. “Todos esperamos que Carlos se mantenga sano durante los próximos diez años. Eso sería increíble. Y Rafa Jódar tiene mucho por vivir. Tienen que intentar seguir los pasos de Nadal. Es un momento increíble para el tenis español”, añadió el exnúmero uno y campeón de siete grandes.
“Si me habéis escuchado, sabéis lo que pienso de Carlos Alcaraz. Es el jugador que más me gusta ver. Rafa Jódar está muy bien, solo necesita un poco de descanso. Ha tenido una progresión muy rápida a una edad muy temprana y veremos qué pasa en los próximos años”, añadió el extenista de 67 años.
El estadounidense mostró además su asombro por una estadística de Nadal que no termina de comprender: el español acabó su carrera sin haber roto una sola raqueta. “Es algo que no entiendo. Nunca ha roto una raqueta. ¿Qué le pasa? Igual es un robot y no es humano”, bromeó durante una entrevista con la Cadena Ser un McEnroe que todavía arrastra cierta fama de ‘bad boy’.

Durante su estancia en Madrid, McEnroe comió jamón, tortilla, visitó uno de los programas de televisión más vistos de España, fue entrevistado por varios medios de comunicación y deleitó a todos los espectadores que se dieron cita en el estadio 3 de la Caja Mágica en la tarde del jueves. Una agenda muy similar a la de Gabriela Sabatini, la otra atracción tenística de esta semana en Madrid. La ex tenista argentina, la otra embajadora del torneo inclusivo, cambió únicamente la televisión por el césped del Santiago Bernabéu.
McEnroe y Sabatini fueron los capitanes de los dos equipos que participaron en el Masters de tenis inclusivo, donde jugaron juntos tenistas con y sin discapacidad. Martín de la Puente, número tres del ranking mundial de tenis en silla, fue otro de los protagonistas de una jornada que sirvió para impulsar el deporte inclusivo.
“La sensación de jugar al tenis en una silla es muy rara. Yo lo he intentado. Pero ya es bastante difícil jugar al tenis con normalidad… Soy demasiado mayor para intentarlo. Aunque quizá, cuando sea aún más viejo, lo vuelva a hacer”, comentó McEnroe para cerrar su paso por la tierra de Nadal y Alcaraz.





