PARÍS – La final de Roland Garros de este domingo llega precedida de drama y tensión: drama, porque el italiano Matteo Arnaldi renunció a jugar las semifinales de este viernes debido a un virus, y tensión, porque el alemán Alexander Zverev tiene la oportunidad de su vida ante otro italiano,. Flavio Cobolli.
“Es muy duro, muy duro, porque me sentía muy bien y tengo que renunciar a mi primera semifinal de Grand Slam, no se lo deseo a nadie”, dijo Arnaldi en una sombría conferencia de prensa en la que se presento junto a Cobolli, al que debía medirse en el partido estelar de la sesión nocturna.
“Es muy difícil estar aquí”, dijo el italiano al explicar las razones por las que renunciaba a disputar la primera semifinal de Grand Slam de su vida.
“La ultima noche comencé a sentirme mal tras la cena, así, así del estómago. Me desperté a la una de la madrugada y vomité, no pude dormir en toda la noche. A las 6, 7 de la mañana estaba muy mal y llamamos al médico”.
Arnaldi, de 25 años y 104 del ranking mundial, no tiene claro qué le sucedió.
“No tengo idea, creo que es un virus, porque sentía frío, creo que tenía fiebre. No lo sé, no me puedo mover, no puedo comer, no puedo beber, no había manera de que jugara. Lo siento mucho por todos, fue la decisión correcta”.
Cobolli mostró su respeto a su compatriota: “Cuando me llegó la noticia casi me pongo a llorar. Matteo es una gran inspiración para todos nosotros, una de las mejores personas en el circuito. Se lesionó la temporada pasada y en el inicio de esta. Todos sabíamos de su nivel, todos esperábamos este resultado de él. Le deseo todo lo mejor para el futuro”.
Zverev, de 29 años y número tres del ranking mundial, derrotó este jueves al checo Jakub Mensik 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3 para avanzar a la final de Roland Garros, donde el domingo se medirá a Cobolli.
Será la cuarta final de Zverev en un Grand Slam, y la segunda en Roland Garros tras haber caído en la de 2024 con el español Carlos Alcaraz. Cobolli está por primera vez en su carrera en semejante instancia.





