LONDRES – Linda Noskova caminó dos veces hacia su silla del Court Central mirando hacia el suelo y tapándose los oídos. No quería escuchar el bullicio de la gente .
La primera vez fue tras perder de manera impresionante su juego de servicio. Sacaba 5-3 en el segundo set para convertirse en la campeona de Wimbledon. Pero cometió doble faltas y errores no forzados que le pudieron haber salido muy caro. Desperdició cinco puntos de campeonato, totalmente traicionada por su mente.
La segunda, fue cuando Karolina Muchova concretó la remontada inesperada en ese parcial, y forzó el juego a un tercer set.
En la final checa de Wimbledon 2026, la tenista de 21 años mostró una recuperación mental muy sólida: después de caerse a punto de conquistar la cima, se recompuso y desplegó su mejor tenis para ganar el tercer set y llevarse el partido por 6-2, 5-7 y 6-3.
“La fortaleza mental que hemos visto en esta cancha es impresionante”, comentó John McEnroe en los micrófonos de la BBC.
Hubo muchas lágrimas en la premiación. Muchova, con la bandeja de plata de finalista, tardó varios segundos en empezar a hablar. Ahí sacó una frase que causó las risas del público: “Quiero felicitar a Linda, mi ex amiga”.
Ambas tenistas son amigas hace varios años, han compartido fuera de la pista y jugaron juntas el dobles en París 2024: “Eres una persona muy amable y un ser humano extraordinario. Te lo mereces. Eres joven y ya ganaste tu primer Grand Slam.”.
Noskova brindó luego un discurso con mucha emoción. Martina Navratilova, en el Royal Box, fue una de las que no aguantó las lágrimas.
Al final, Noskova recordó a su madre, quien falleció un día antes del inicio de Wimbledon 2024 a causa de un cáncer. “Quiero agradecer a mi mamá. Sin ella no estaría parada aquí”, dijo la 12 del mundo antes de tirar un beso al cielo.
Noskova confesó que el Grand Slam británico era el torneo favorito de su madre y que uno de sus mayores sueños era verla levantar el trofeo en el All England Club.





