BARCELONA – El torneo de tenis de Barcelona, conocido en España como “Conde de Godó”, resistirá la presión del creciente poder saudí, cree Tommy Robredo, ex número cinco del ranking mundial y su nuevo director.
Robredo, de 43 años, llega unos minutos tarde al encuentro con CLAY junto a la piscina del Real Club de Tenis de Barcelona. “Un fuego, perdona, había que apagarlo”, se disculpa el que fuera número cinco del ranking ATP a unos pocos pasos de la piscina donde el domingo se bañara el campeón del Conde de Godó. Esa tradición no se pierde y es una de las señas de identidad de un torneo con un aroma especial. Mientras la mayoría de los eventos se disputan en instalaciones tan grandes como impersonales, este ATP 500 resiste en el mismo club de siempre, en un enclave privilegiado de Barcelona lleno de alma y de historia
“Podríamos organizar el evento fuera, pero de momento no queremos porque esto nos hace distintos, nos hace especiales. Y no solo nosotros, sino que la ATP también lo valora muchísimo”, dijo en una entrevista con CLAY el exenista español, campeón de 12 títulos ATP. “Estamos en la pole position de los ATP 500 y hacemos todo el trabajo por si algún día podemos tener algún premio de agradecimiento”.
Entrevista con Tommy Robredo
– Se estrena usted este año como director del Conde de Godó. ¿Qué ha aprendido estos meses que había visto en su época de jugador?
– Ya llevo 3 años de asesor del club y durante esos 3 años he estado trabajando en el club y en el torneo. He ido viendo muchas cosas. Pero al final lo que ves es el gran equipo de trabajo que hay en el día a día, cómo se trabaja cada aspecto del torneo para que todo salga lo mejor posible. Esto es obviamente la función de director de torneo, pero que más o menos ya la tenía clara por haber hablado con David (Ferrer) y haber visto cómo trabajaban.
– Diego Schwartzman decía en una entrevista con CLAY que los jugadores no son conscientes muchas veces del trabajo que hay detrás de la organización de un torneo. ¿Usted también lo ha notado viendo ahora la otra cara de la moneda?
– Yo era consciente porque también tengo una Fundación y organizábamos un evento internacional de tenis en silla de ruedas. Al final queríamos imitar lo que es un torneo profesional para que la gente pudiera tener la mejor experiencia posible. Entonces yo tuve que trabajar con patrocinadores, con medios, con marketing, con todo el tema de operaciones, el lugar, las pancartas, el servicio a los jugadores… Una pincelada tenía, y obviamente una cosa es un torneo ITF para silla de ruedas y otra muy distinta un ATP 500 como es este, que se multiplica todo por 20. Pero más o menos tenía una pincelada. Y siempre he sido una persona que me ha gustado mucho fijarme en estos aspectos y he sido agradecido cuando en un torneo me trataban muy bien.
– Se habla mucho del calendario del tenis, de que se va a un circuito con más Masters 1000 y menos ATP 250. ¿Qué va a pasar con torneos como el Godó?
– No tengo ni idea. Al final hay unas licencias ya dadas y la ATP lleva mucho tiempo con un formato, cambiarlo no es sencillo. Entiendo que ellos quieren apretar para tener lo mejor posible y que cada vez haya mejores torneos. Por eso nosotros trabajamos al 100% para dar el mejor servicio posible y para dar más dinero a los jugadores, más servicios al público, a los patrocinadores… Estamos en la pole position de los ATP 500 y hacemos todo el trabajo por si algún día podemos tener algún premio de agradecimiento. Si llega ese premio, encantados, pero si no, trabajaremos para no perder esa ‘pole position’.
– Los ATP 500, al no ser torneos obligatorios para los jugadores, necesitan pagar un ‘fee’ a las grandes estrellas. Y suele tener un precio bastante alto. Para torneos en Oriente Próximo, el dinero nunca es un problema. ¿Ustedes cómo manejan esto? ¿Hay alguna posibilidad de ver a Alcaraz y Sinner juntos en la misma edición del Godó?
– Se puede tener, sí, pero es complicado, porque el calendario es duro y obviamente vienen de Indian Wells, Miami y Montecarlo. Pero nuestro objetivo es tener siempre el mejor cuadro posible, así que haremos lo máximo para tener el mejor escenario que podamos. Pero bueno, esas cosas como que vengan Sinner y Alcaraz cuestan que pasen. Hay muchos temas detrás y el plano económico también es muy importante.
– Ahora que todo parece que tiene un precio, de que se habla mucho de la compra de licencias de torneos, ¿qué tiene el Godó para sobrevivir con tan buena salud?
– Lo primero de todo, hay que recalcar que la licencia es del club, eso es muy importante. Nosotros como club queremos organizar el evento aquí. Podríamos organizar el evento fuera, pero de momento no queremos porque esto nos hace distintos, nos hace especiales. Y no solo nosotros, sino que la ATP también lo valora muchísimo, así que no nos planteamos otras situaciones. Veremos en el futuro qué pasa. Tenemos un plan de desarrollo de los próximos tres o cuatro años, queremos seguir creciendo dentro del club y hacer el evento incluso mejor de lo que es.
– ¿Le da miedo que el tenis acabe siendo un deporte con cuatro Grand Slam y diez megatorneos y que el resto sea como una segunda división?
– No, no, no creo que pase. No creo que pase porque hay muchos jugadores a los que hay que dar opción a jugar. O sea, si miras el golf, por ejemplo, ahí tienen el circuito europeo, el asiático. Miras la Fórmula 1, hay la Fórmula E, la Fórmula 2… Sí, una primera división y luego el resto… Que el tenis pueda llegar a ser algo así… No sé. Estoy hablando sin tener ni idea, pero creo que tenemos un circuito muy sólido y muy bien estructurado. A partir de ahí puede haber algún cambio pequeño como los ha habido los últimos 30 años, pero un cambio tan radical como me dices no…
– En los últimos tiempos se habla mucho también de la exigencia del calendario. Por un lado, los jugadores se quejan de que no paran, pero por otro los torneos necesitan de los jugadores para generar ingresos y aumentar los premios. ¿Hay solución a esto?
– Al final lo que tienen que hacer todos los torneos es tener el mejor cuadro posible y después tienen que tener los mejores sponsors para que les apoyen. Yo siempre digo lo mismo, hay tres patas muy importantes: por un lado, el aficionado; segundo, el paga la fiesta, aquí entran patrocinadores, instituciones, palcos…; y la tercera pata es el jugador. Si una de las patas cojea, pues todo se tambalea. Porque si no hay aficionados, no va a haber tantos sponsors; y si no hay sponsors, no va a haber tantos jugadores. Si tú haces que las tres patas estén fuertes, pues obviamente todo va creciendo y hace que el torneo sea sólido. Es lo que nos pasa a nosotros. Este año, por ejemplo, hemos montado una pista más para el aficionado, para que tenga más espacio, para tomar copas, para descansar, para ver un poco el partido en la pantalla y creo que es un sitio que ha llegado súper chulo.
– El otro día Patrick Mouratoglou decía que dentro de unas décadas, si el tenis no cambia, va a desaparecer. ¿Está de acuerdo?
– Para nada. La ATP nos ha enseñado números y dicen que se ha duplicado la audiencia. Sinceramente, no sé por qué dice eso.
– ¿Usted se siente un purista del tenis?
– Sí. Me encanta el tenis y miro todo para que todo vaya mejorando y cada vez esté mejor.
– ¿Cree que hay que cambiar alguna regla para que se actualice el tenis, para que sea más atractivo?
– Es que cambiar algo en el tenis es muy complicado. Hay que cambiar las líneas, dicen unos. Pero ¿qué vas a cambiar? ¿Las líneas de 100 millones de pistas? Lo más sencillo quizás es elevar la red un poquito. Pero yo no veo que esté mal. Puedes cambiar un poquito las bolas, las raquetas, pero algo que sea muy sutil. Es que si no… se lía todo.
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