Diego Schwartzman, quien trabaja con Tennis Australia desde de su retiro en 2024, tiene claro que el calendario ATP es el gran problema del tenis actual.
“Hoy es una locura, ni la gente que mira en la televisión sabe que torneo está viendo, ni cuantos puntos reparte cada uno. Hay que ordenarlo de alguna manera”, argumenta el argentino, ex 8 del mundo, en una entrevista con CLAY.
¿Y cómo debería ser ese nuevo calendario? Ahí tampoco duda: la ATP debería fijarse en el modelo de negocio de la Fórmula 1, el golf o la NBA. “Ojalá los Grand Slam, los Masters 1000 y algunos torneos importantes puedan generar un tour más ordenado y más de la élite del tenis mundial, donde la gente pueda ver todo en un mismo canal o una misma aplicación”.
La conversación con Schwartzman, campeón de cuatro títulos ATP en sus 14 años en la élite, se da en medio de uno de los momentos más trascendentales del tenis. En 2028 se disputará un Masters 1000 en Arabia Saudita que sacudirá todo el organigrama de la ATP: menos torneos 250, un giro en los bloques geográficos que definen el calendario y la coexistencia de este nuevo torneo con los Grand Slam.
Entrevista con Diego Schwartzman
– ¿Cómo ve el futuro de la gira sudamericana?
– Hay muchas decisiones por venir en cuanto a la gira en Sudamérica, principalmente cuando se decida en qué parte del calendario se va a hacer el Masters 1000 de Arabia. Si finalmente se hace en febrero, se va a tener que tomar la decisión de si seguir en polvo de ladrillo o pasar a cemento, o si siguen en el mismo lugar del calendario.
– Uno de los cambios que ha tenido el calendario son los Masters 1000 de dos semanas.
– Yo creo que los jugadores claramente han mostrado su descontento por los Masters 1000 de dos semanas. Es un calendario que se extendió casi un mes por esos cinco días más por torneo. Obviamente representa un ingreso mucho más grande para los torneos y ATP dice que en teoría eso iría a los jugadores, pero son muchos días y creo que no fue una gran decisión.
– ATP también quiere reducir los torneos 250.
– Creo que se tiene que reestructurar un calendario más corto, con menos torneos, donde la prioridad la tengan los Masters 1000 y los Grand Slam, para luego venir los 500 y los 250. Tiene un poco de sentido, para que el calendario sea más ordenado, porque creo que el calendario hoy es un poco una locura. Ni la gente que mira por televisión sabe que torneo está viendo, ni cuantos puntos reparte cada uno. Hay que ordenarlo de alguna manera y ojalá eso se logre en los próximos años.
– Pensando en esos cambios, ¿Sudamérica debería tener prioridad para sumar un ATP 500?
– Podría, pero hay que ver cómo es la reestructuración, qué cambios quiere hacer la ATP con los 250 sobre todo. Los Grand Slam han presentado ideas desde hace tiempo de cómo reestructurar, pero no se tuvieron muy en cuenta. Ahora hay que ver si se vuelve a hacer porque creo que el gran conflicto es el calendario.
– ¿Australia es el modelo a seguir?
– Yo represento a Tennis Australia y creo que el prize money que se reparte es muy alto y ha venido subiendo muchísimo desde el último tiempo. El torneo es una locura en lo que representa la experiencia y el trato a los jugadores. Por eso los jugadores se van muy felices y ojalá eso se pueda trasladar a todos los torneos durante todo el año.
– ATP no colabora del todo con los Grand Slam.
– Quizás la gente no lo sabe, pero los Grand Slam no tienen nada que ver con la ATP, son cosas totalmente distintas. Los Grand Slam son parte del calendario y las decisiones que toma ATP en cuanto a torneos y calendario, son de ellos, nosotros solamente lo miramos. Obviamente los Grand Slam son los torneos más grandes, los que más dinero y puntos reparten, entonces tienen una posición privilegiada en el calendario, pero eso es por toda la plataforma que le dan al tenis. Ojalá que ellos, junto con los Masters 1000 y algunos torneos importantes puedan generar un tour más ordenado y más de la élite del tenis mundial, donde la gente pueda ver en un mismo canal y en una misma aplicación todo. No como hoy, que no sabes donde vas a poder seguir el tenis la siguiente semana. Eso es algo que la ATP debe corregir.
– La Fórmula 1 y el golf ya hicieron ese cambio.
– Exacto. Es el gran cambio que hicieron ellos, la NBA también y un montón de disciplinas en el mundo. Lograron un deporte mucho más ordenado y ojalá el tenis con el tiempo pueda agarrar ese camino.
– Le pregunto por su trabajo en el Abierto de Australia, ¿de qué trata?
– Para que se entienda fácil, mi trabajo es ser un intermediario entre los jugadores, principalmente masculinos, y la gente que toma las decisiones del torneo. Estar ahí para lo que necesiten, para alguna queja, alguna mejora.
– ¿Se veía en un rol así cuando era tenista?
– La verdad es que sí. Siempre fui una persona muy cercana a los otros jugadores, fui aprendiendo inglés, que eso también te ayuda a acercarte a jugadores de otros lados del mundo y siempre me gustó entender cómo funciona un torneo, por qué se toman ciertas decisiones. Es lindo poder estar desde este lado ahora y entender cómo funciona, sobre todo, un Grand Slam.
– ¿Esto le permitió entender cosas que como jugador no se explicaba?
– Muchas. Como jugador uno ve solamente lo deportivo y lo que te viene bien a ti. El torneo por su parte tiene toda la parte privada que uno no ve. Necesita recibir plata de la gente que lo mira, de la gente que paga los derechos, de la gente que mira el tenis desde la casa, entonces hay un montón de decisiones que son para sostener y para que el jugador al venir, tenga el torneo que tiene y reciba todas las cosas que recibe. Eso requiere de ciertos arreglos comerciales que no siempre permiten cumplir los deseos del jugador.

– ¿El jugador recibe el mensaje cuando se lo plantea?
– A veces sí y otras veces no. Parte de este rol es tener que ir a comunicarles cosas que no le van a gustar. Para que un torneo como Australia funcione, para que por ejemplo este año pague un 16% más, hay un montón de cosas que tienen que pasar detrás de escena. Yo sé que el jugador quiere entrar a la cancha y jugar, pero no siempre se pueden cumplir todos los deseos del jugador.
– ¿Le gustaría llevar todo lo aprendido a Sudamérica?
– Sí y por eso ellos también me contrataron, ellos tienen una idea muy grande de crecer y expandir la marca por Sudamérica. Ojalá eso suceda para que el tenis sudamericano tenga mejores condiciones.
– ¿El Road To Australia, disputado en el Buenos Aires Lawn Tennis, tiene algo que ver con eso?
– No es un torneo nuestro y no tiene nada que ver con nosotros. Ellos se comunicaron con nosotros, querían ver si podíamos aportar algunas cuestiones, pelotas, hacer la pintura de la cancha, como para que realmente sea una preparación a Australia, pero no fue un torneo hecho por nosotros, es un torneo hecho por Andrés Schneiter. Lo hicieron muy bien y ojalá en el futuro podamos colaborar con el torneo y con algún otro que se pueda hacer. Es un poco la idea, pero este primer año lo hicieron ellos.
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