PARÍS – Cuando uno prueba algo que le gusta, quiero probarlo otra vez. Y otra, y otra. Cuando alguien como Joao Fonseca pisa por primera vez los cuartos de final de un Grand Slam quiere volver a hacerlo. Y llegar más lejos. Pese a la derrota en una destemplada noche de martes en París, el paso por Roland Garros le abre al brasileño un nuevo camino.
“Soy el mismo Joao, pero he descubierto cosas nuevas”, dijo ya en la madrugada de este miércoles en París tras haber caído 6-4, 6-3 y 7-6 (7-3) ante el implacable checo Jakub Mensik.
Buena noticia para él, que había llegado al mayor torneo sobre arcilla con el insistente repiqueteo de la duda en sus oídos. ¿Era realmente tan bueno? ¿No había demasiado “hype” en torno a él? ¿Por qué se habla tanto de Fonseca y no de Learner Tien, compañero de generación que tiene iguales o mejores resultados? Y así un largo etcétera.
Observado desde el palco del Philippe Chatrier por Gustavo Kuerten, que en un año celebrará tres décadas de su primer y muy inesperado título en Roland Garros, Fonseca fue liberando su tenis conforme avanzaba el torneo, demostró una gran capacidad para remontar situaciones desventajosas y se llevará, por siempre, la medalla de haber sacado del torneo a Novak Djokovic. ¿Quizás el último partido de la carrera del serbio en Roland Garros?

A sus 19 años, Fonseca se acerca nuevamente a ese puesto 24 que tiene como mejor logro en el ranking mundial, pero lo importante es otra cosa.
Lo importante es que el brasileño ya probó el sabor de las grandes ligas del tenis, porque los cuartos de final de un Grand Slam son un hito, y porque además jugó tres partidos consecutivos en el Philippe Chatrier, uno de los escenarios clave del deporte. Difícilmente quiera volver a ser el Fonseca de las dudas y ataduras de los primeros meses del año.
“Sigo siendo el mismo Joao, sólo que ahora conozco un poco mejor mis límites. Antes no sabía si podría aguantar un partido de cinco horas o de cuatro horas, y ahora sé que aún no he llegado a mi límite. Pero ya sé que puedo confiar en mi condición física y creo que me siento más cómodo con mi juego, con la forma en que juego, y que mi mentalidad va por buen camino”.
“Creo que después de los dos partidos que he tenido, en los que perdí los dos primeros sets y luego intenté hacer otras cosas y buscar otras formas de jugar, y logré salir adelante. Así que creo que quizá sea el mismo Joao, pero con el descubrimiento de cosas nuevas. ¿Sabes?”.
Los próximos pasos de Fonseca incluyen volver a Brasil, su país, que no pisa desde finales de marzo (“sólo una semana”), y luego encarar la gira de césped, con Halle y Eastbourne como escalas previas a Wimbledon, el nuevo gran desafío, como no puede ser de otra manera en el joven que admira a Roger Federer.





