NUEVA YORK — El fin del partido tras 4 horas 38 minutos de batalla entregó una imagen dramática: Alex Michelsen rompiendo en llanto, contenido por Frances Tiafoe.
Los norteamericanos se abrazaron en la red después del triunfo de Tiafoe por 5-7, 3-6, 7-5, 6-3 y 7-6 (10-6), y mientras el campeón del ATP 500 de Halle le decía al oído unas palabras de aliento, el joven de 22 años lloraba desconsolado en el hombro de su colega y amigo. Luego salió de la pista cubierto con una toalla, intentando masticar la dura derrota.
Michelsen, quien jugaba por primera vez unos cuartos de final de Grand Slam y que no había perdido un solo set en el torneo, desperdició una ventaja de dos sets a cero y un quiebre a su favor en el tercero. Sirvió para el partido y no pudo con la presión: cometió dos dobles faltas y un error no forzado.
Tiafoe confesó lo que pensó antes de comenzar a recibir en ese juego: “¡Espero que se ponga tenso!”. Sus deseos se cumplieron.
“¡Todos estaban durmiendo las primeras horas! Tomé el tercer set y fui agarrando ritmo. Aprecio que me apoyen, a pesar de que era un partido entre estadounidenses”, dijo el tenista de 28 años, quien jugará este viernes su tercera semifinal en Nueva York. Lo hará ante el ganador del duelo entre Ben Shelton y Carlos Alcaraz.
La frustración de Michelsen pasó también porque no supo aprovechar un quiebre a favor en el set definitivo.
Ningún jugador no europeo ha ganado un Grand Slam en 17 años. El último fue el argentino Juan Martín del Potro, en Nueva York, en septiembre de 2009. Tiafoe quiere romper la hegemonía de Europa en el evento que más le gusta.
Su gran campaña en el US Open lo encumbrará al menos hasta el octavo lugar del ranking, la mejor ubicación de su carrera.





