LONDRES — Serena Williams dejó Londres con la amargura de que su regreso al tenis fue mucho más sufrido de lo que seguramente imaginaba: derrota, lesión, abandono y muchas críticas.
El último capítulo de la primera temporada de su vuelta al deporte acabó mal, sin presentarse al cuadro de dobles y con una rodilla derecha aproblemada.
Wimbledon hizo todos los esfuerzos para esperarla y que la campeona de 23 títulos de Grand Slam en singles y 14 en dobles se recuperara a tiempo para poder saltar a la cancha junto a su hermana Venus.
Así lo reconoció el director del torneo, Jamie Baker, según consignó The Mirror: “Le estamos dando todo el tiempo posible. Obviamente queremos que jueguen, si pueden. En cuanto a los plazos de los partidos, son una orientación. Es lo que esperamos hacer para intentar terminar el torneo. A veces surgen circunstancias excepcionales, como el clima, las lesiones, o cuando una jugadora participa en varios eventos. No ocurre seguido, pero a veces un partido puede postergarse”.
Se suponía que todos los partidos de primera ronda del dobles femenino debían estar completados para el final de la jornada del viernes.
Había incluso jugadoras del cuadro de dobles que ya estaban en la tercera ronda cuando las Williams, programadas para el último turno, todavía no tenían cancha asignada para enfrentar a la dupla de la argentina Solana Sierra y la colombiana Camila Osorio.
La acusaron de recibir trato preferencial, y los fans del tenis entablaron un intenso debate. Algunos lo encontraron inaceptable; otros planteaban que las leyendas como Williams merecen todas las facilidades que necesiten.
Wimbledon waited for her until the very last minute… Serena Williams is out. pic.twitter.com/ZvYWgbSZtl
— Clay (@_claymagazine) July 4, 2026
La rodilla de Serena Williams no aguantó, y en la tarde de este sábado la siete veces ganadora de Wimbledon anunció su abandono.
“Estoy destrozada por tener que retirarme del dobles. Volver a competir ha sido un regalo, y la oportunidad de jugar junto a Venus una vez más significó todo para mí. Hice todo lo posible para estar lista, pero desafortunadamente mi rodilla no está preparada para competir”, escribió en su cuenta de Instagram.
En el carrusel de fotos y videos que acompañó el anuncio, Williams publicó imágenes —incómodas de ver— de jeringas con el líquido amarillento que extrajeron de su rodilla: “El líquido que drenaron de mi rodilla después de mi partido de singles… La buena noticia es que mi rodilla no debería volver a inflamarse ni acumular tanto líquido”.
Una particular elección de imagen, como queriendo presentar la evidencia.
Williams recibió una lluvia de críticas el martes al no asistir a la rueda de prensa luego de perder en primera ronda del singles ante la australiana Maya Joint. Esa noche no dio razones de su ausencia ante los medios, lo que no se vio bien por ningún lado: la invitada del torneo no cumplía con una de las exigencias mínimas de cada competidor. Se iba en completo silencio.
A eso, se le sumaron reacciones negativas por cómo fue el saludo en la red con su oponente: frío, y sin dedicarle demasiadas palabras a una chica que estaba viviendo el momento más importante de su vida.
Su retorno al Court Central ante una rival 24 años menor respondió a la lógica de lo esperable para una tenista retirada hace cuatro temporadas que vuelve a competir a los 44 años sin demasiada preparación: dificultades en la movilidad y errores no forzados por el poco rodaje.
Lo había advertido su ex fisioterapeuta a CLAY: “La realidad es que yo no me la imagino compitiendo a un nivel físico como cuando estuvo compitiendo antes de su embarazo”.
Que Williams haya forzado el partido a un tercer set se explica porque su tenis potente sigue siendo uno de los que más hacen daño, su saque es demoledor y porque tiene la experiencia suficiente para ganarle el juego mental a una joven inexperta que por primera vez se enfrentaba a un partido con tal nivel de presión.
Y porque es una de las mejores jugadoras de todos los tiempos: por algo ganó todo lo que ganó.
Pero fue una derrota al fin y al cabo, a pesar de que sus rivales creían que era capaz de llegar lejos e imponer su categoría de leyenda.
Luego de una tormenta de críticas en Twitter en su contra, su entrenadora, la ex tenista australiana Rennae Stubbs, tuvo que salir a defenderla: “El odio y la falta de empatía en este mundo me dejan atónito. Especialmente cuando no tienes ni idea de lo que estás hablando. Simplemente no puedo creerlo”.
“El éxito es simplemente disfrutar”, dijo Williams en una entrevista con BBC Sport en el All England Club antes del inicio del torneo.
Williams salió derrotada del Court Central por una rival que no ganaba un partido desde inicios de año; fue cuestionada por su actitud luego de perder, y pasó largas horas con los doctores, sumida en la incertidumbre de si iba a poder completar un regreso al tenis como había planeado. Así no es fácil disfrutar.
Así no se puede ser exitosa.





