Buscar
Suscríbete
Suscríbete
Buscar

Medvedev, Rublev, Tsitsipas y la ATP: ese tenis que vive fuera de este mundo

El e-mail de la ATP pidiendo el pago de 5.000 euros para salir de una zona de guerra / CAPTURA
Share on:
Facebook
Twitter
LinkedIn

¿Cuánto más dinero se necesita cuando se es multimillonario? ¿Hasta dónde tiene sentido seguir acumulando? Las preguntas valen para el griego Stefanos Tsitsipas, pero también para unos cuantos jugadores más. Y para la ATP.

Los bombardeos en Irán y los ataques iraníes a diversosa países demostraron, una vez más, que el tenis profesional vive en una burbuja de irrealidad, muchas veces insensible y elitista.

¿Cómo explicar, si no, la propuesta inicial de la ATP a los participantes en el challenger de Fujairah? Los vamos a sacar de los Emiratos Árabes Unidos, país bajo ataque iraní, si cada uno de ustedes nos paga 5.000 euros por el vuelo.

La propuesta era un insulto anclado en una insensibilidad (¿desconocimiento?) profundo de la vida de aquellos que no son la élite del tenis. Los challenger de Fujairah I y Fujairah II, cancelados, repartían cada uno 50.000 dólares en. premios en total. Ni siquiera el premio para el campeón hubiera alcanzado para cubrir esos 5.000 euros. Y a ninguno de esos jugadores, cuando sacan cuentas al final del año, les sobran 5.000 euros.

La PTPA (Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis) entró en acción, ofreció reembolsar la mitad de esos pasajes (5.000 euros por un vuelo -sólo ida- a Milán con escala en Egipto) y reclamó que la ATP se hiciera cargo del resto.

Finalmente, la ATP anunció que sacaría en forma gratuita a sus jugadores de la zona de conflicto. El bieloreruso Ilya Ivashka, 701 del ranking mundial de la ATP, lo calificó de “gran gesto”, pero los que es grande de verdad es la falta de criterio, sensibilidad y conexión con el mundo real de aquel o aquellos que pidieron a los jugadores 5.000 euros para salir de una zona de guerra.

+Clay  Un acosador hizo que Raducanu rompiera en llanto en medio del partido: "Mostraba un comportamiento obsesivo"

Sensibilidad y conexión con el mundo real que tampoco parecen ser la especialidad de jugadores como Daniil Medvedev y Andrey Rublev. Exitosos y multimillonarios ambos, nadie los escuchó preocuparse por la situación de sus compañeros de trabajo en Fujairah, a poco más de una hora de distancia de Dubai, donde estaban varados.

Andrey Rublev
Andrey Rublev

Ambos fueron por tierra hasta Omán, pasando muy cerca de Fujairah, en un viaje nada sencillo, para luego tomar un jet privado que los sacara de la zona, algo que al finlandés Harri Heliovaara le costó muchos más esfuerzos lograr: fue junto con su pareja e hijos a la frontera con Omán, no pudo cruzar, debió volver tras horas de negociaciones y finalmente consiguió un vuelo desde Dubai.

Todo sucedía en esas horas en que la ATP proponía cobrar 5.000 euros a aquellos que cuentan cada día dólar por dólar para seguir viviendo el sueño de ser tenistas.

¿Y si Medvedev, Rublev y la ATP unían fuerzas pensando en todos los tenistas -y sus equipos- en vez de apostar por el “sálvese quién pueda”?

Qué gran gesto hubiera sido. Qué humano hubiera sido.

Pero el tenis profesional es cada vez menos humano. Como dijo recientemente Andre Agassi, algunos jugadores son “tratados hoy casi como corporaciones”. Y las corporaciones no tienen alma.

Alma, eso que siempre mostró o pretendió mostrar (¿vendió?) Tsitsipas. Cuando surgió en el circuito, el griego fue una aparición refrescante. No sólo por su tenis, que en su mejor nivel es un regalo para la vista, sino por su gusto por la fotografía, la filosofía y la reflexión, a veces con tintes de autoflagelamiento, sin fin. Había ahí alguien diferente, alguien que veía más allá de victorias y derrotas, de trofeos y de cheques.

+Clay  No pregunten cuál fue la mejor época - columna de Guillermo Salatino
Tsitsipas
Stefanos Tsitsipas

O quizás no, quizás todo fue una ilusión. Que un multimillonario como Tsitsipas, que puede vivir el resto de su vida sin trabajar y garantizar los mismo para sus hijos, nietos y bisnietos, hable de dinero a la hora de decidir si juega o no en Sudamérica es lo contrario de lo que él decía ser, o de lo que él vendía ser.

¿De verdad justifican un par de cientos de miles de dólares extra el jugar siempre en los mismos sitios y no descubrir ese mundo que Tsitsipas dice querer abrazar y descubrir? ¿No vive el griego el tenis profesional como un privilegio, como el hecho de haber llegado al lugar al que miles y miles aspiran para sólo fracasar?

Cuando se es un privilegiado, la audacia siempre es posible, y a costo muy bajo. Si Tsitsipas no pisó aún Río de Janeiro, Buenos Aires y Santiago de Chile es porque no quiere, porque ofertas tuvo de sobra y de buen nivel, según pudo confirmar CLAY. ¿Era menos dinero que lo que los jeques árabes le ofrecían? Seguramente. El dinero mueve al mundo, ¿pero también a Tsitsipas? ¿No era él un “distinto”?

El 21 de febrero, el griego publicó un tweet: “Recordar algo vergonzoso que hiciste hace 10 años… justo antes de quedarte dormido”.

No deberían pasar diez años para que Tsitsipàs despierte.

 

[ CLAY se lee de forma gratuita. Pero si puedes, por favor haznos un aporte aquí para poder seguir contándote las grandes #HistoriasDeTenis por el mundo. Es muy fácil y rápido. ¡Gracias! ]​

Etiquetas:

Leave A Comment

Las mejores historias en tu inbox

© 2024 Copyrights by Clay Tennis. All Rights Reserved.