LONDRES – Fue un frustrante Wimbledon para el tenis argentino. De los nueve tenistas masculinos, ninguno pudo conseguir una victoria. Tomás Etcheverry analizó en profundidad la clave de los malos resultados.
“Cero de nueve, es un desastre. Hay que perderle el miedo a la movilidad. Nosotros por ahí le tenemos miedo a caernos. En mi primer partido en pasto esta temporada me pegué cinco caídas y en un momento dije: me voy a terminar rompiendo”, explicó el 32 del mundo.
“Es fundamental sacarse eso de la cabeza, porque obviamente esta superficie es más peligrosa, pero si uno quiere ganar, hay que tirarse de cabeza”, dijo Etcheverry, el segundo mejor argentino de la clasificación, quien cayó en su debut ante el italiano Lorenzo Sonego.
El último Wimbledon sin argentinos en segunda ronda del cuadro masculino se dio hace 16 años. Solana Sierra, en el lado femenino fue la excepción: ganó un partido y cayó derrotada este miércoles en el Court 1 ante Coco Gauff.
En palabras de Etcheverry, el césped “premia al más valiente”.
“Si sacás bien y devolvés bien, siempre vas a tener chances. El partido se puede ir por muy pocos puntos en el tiebreak, se define por detalles. Pero si estás bien con esos dos golpes, chance vas a tener de poder pelearle y ser competitivo”, explicó.
Ahí la gran diferencia con la arcilla, la superficie natural de los argentinos: “Hay que proponer, animarse. Nosotros somos jugadores que estamos acostumbrados a hacer rallies. Aprendimos otro tipo de tenis porque crecimos en polvo de ladrillo, y esta superficie es todo lo contrario. Hay que cambiar ese chip”.

Los británicos y el pasto: un mito
Inmediatamente tras Roland Garros, Etcheverry apostó por viajar a Londres y preparar la gira de hierba con los tenistas británicos. Descubrió algo: casi ni juegan en césped, es un mito que son especialistas, o que se acostumbran a la superficie desde pequeños.
“Casi ni lo tocan, igual que nosotros. Acá recién empiezan a jugar en pasto en el verano, y no es que de chicos juegan acá todo el tiempo, todo lo contrario. Están en la misma bolsa que todos nosotros”, describió el campeón del ATP 500 de Río de Janeiro.
Igual que los argentinos, para los británicos está siendo un Wimbledon desastroso: el primer día de competencia, los diez británicos que jugaron fueron eliminados.
El diario británico The Sun lo describió con acidez: “Wimbledon incrementó este año el premio económico para los perdedores en primera ronda hasta un récord de 80.000 libras. Eso significa que los diez perdedores se llevaron 800.000 libras entre todos — y a cambio, solo ganaron cinco de los 29 sets disputados”.
Para Etcheverry, hay que mirar el ejemplo de otro país europeo: Italia.
“Los italianos están en la misma situación que nosotros: no tienen una cancha de pasto en Italia, y lo pueden lograr. ¿Por qué no nosotros?”.





