MADRID – Casi tres meses después de la ruptura entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero, la situación de los dos protagonistas es diametralmente opuesta.
Mientras el tenista está inmerso en una de las mejores rachas de su carrera, invicto desde enero y campeón del Abierto de Australia y de Doha, el entrenador sigue digiriendo el dolor de la separación. Ferrero quiere ver a Alcaraz, abrazarlo, sentarse con él y limar asperezas. Y, por qué no, pensar en una segunda oportunidad.
“Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero hay en algunas películas que sí que lo son… En el fondo de mi corazón no podría decirle que no a Alcaraz“, dijo el exentrenador en una entrevista difundida este jueves por La Sexta, una de las cadenas de televisión más importantes de España.
“Anímicamente estoy (mejor). Han pasado tres meses y hay que moverse hacia adelante. Pero las rupturas son dolorosas y esto ha sido una ruptura importante. Después de siete años y todo el tiempo invertido, cuesta y da pena. Cuando le veo jugar, por una parte quieres que le vaya muy bien y por otra te entristece no estar ahí”.

Alcaraz y Ferrero separaron sus caminos en diciembre de 2025 después de siete años de relación. Empezaron cuando Alcaraz era un chico de 15 años y lo dejaron con el tenista convertido ya en una leyenda del deporte, campeón de seis Grand Slam y número uno del ranking mundial. El divorcio fue una bomba en el planeta tenis y ha sido un tema que, meses después, todavía no ha desaparecido de la agenda.
Durante la entrevista con La Sexta, Ferrero no profundizó en las razones de la ruptura. “Porque no pensábamos igual en la forma de seguir. Yo pedía unas condiciones y por su parte, había otras. Son cosas internas”, respondió cuando el entrevistador le preguntó por nuevos detalles. “La familia, el entorno, habrá influido, sí”, añadió, alimentando también la teoría de que su relación con el padre de Carlos Alcaraz no pasaba por su mejor momento.
Aunque no dio nuevos detalles de la ruptura, Ferrero sí que reveló que lleva sin ver a Alcaraz desde las ATP Finals de Turín de noviembre de 2025. Después se tomaron vacaciones y nunca más han vuelto a encontrarse. Aunque sí se han intercambiado mensajes.
“Le he vuelto a escribir después de Australia y también después, en Doha. Y también con todo el equipo. Y no tengo ningún problema, además tengo ganas de verlo para poder darle un abrazo, normalizar todo lo que ha pasado y poder jugar al golf si sale. Creo que sí queda una charla pendiente, a mí me gustaría, simplemente por recordar todo lo vivido. Y tomarnos un café tranquilamente, y darnos un abrazo, a mí me encantaría. La tenemos pendiente y se va a hacer”, explicó Ferrero en uno de los momentos más emotivos de la charla con Josep Pedrerol, uno de los presentadores estrella del periodismo deportivo español.
Ferrero también se refirió al hecho de que dejara de seguir a Alcaraz en Instagram, aunque, como admite, no le ha servido mucho para su propósito. “No sigo a Carlos en Instagram porque necesito un poquito de tiempo, por separar. Pero al final si veo Instagram me sale por todas partes, porque sigo cuentas de tenis y de torneos y te sale igual. Pero no lo hice por despecho, en absoluto”.
Involucrado desde hace unas semanas en una nueva aventura, como entrenador del golfista Ángel Ayora, el que fuera número uno cree que tarde o temprano volverá al circuito de tenis. “Sí, creo que tengo bastante dentro de mí que enseñar. Todavía no estoy preparado a nivel de ilusión y motivación para estar en el circuito. Necesito un poco de tiempo y cuando me venga alguien y que yo vea realmente que me ilusiona y que pueda dar el 100%, volveré”, señaló Ferrero.
El ex número uno del mundo habló también de los reparos que le generaba el espíritu festivo de Alcaraz, su necesidad de vivir “a su manera” y de hacer pausas de desconexión profundas del circuito.
“Hay muchos jugadores que no pueden vivir los dos mundos: el de trabajo, talento, sacrificio y disciplina, y a la vez mezclarlo con irse cuatro o cinco veces de vacaciones aquí y allá, estar cinco o seis días sin entrenar y luego volver y que esté todo igual. Mucha gente no lo consigue”.
“Entonces, desde mi entendimiento, al principio creía que así no iba a llegar. Pero está demostrando que él es de una forma que sí que lo puede hacer. El futuro, quién sabe. Nadie lo puede adivinar. ¿Le va a servir? Espero que sí. Ojalá yo me equivoque. Pero ya digo que es difícil para mucha gente mezclar ciertas cosas, porque esas distracciones muchas veces son muy golosas. Te llaman, cada vez las quieres hacer más, porque son planes que te pueden enganchar”.
“Pero si sabes diferenciar cuándo es el momento que toca y cuándo es el momento de trabajar, como él está demostrando que lo está haciendo, te puede venir bien. Puedes resetear, refrescar la mente, renovarte y volver con motivación. Y él está demostrando que lo está haciendo”.





