Lo más probable es que el nombre de Hajar Abdelkader no resulte familiar. Pero al leer “la tenista del video viral que jugó un torneo oficial sin saber agarrar una raqueta y que perdió 6-0 y 6-0”, es bastante probable que la imagen resulte inmediatamente reconocible.
Más allá de las bromas y los memes que han inundado las redes en los últimos días, este extraño caso suscita una enorme pregunta -¿cómo es posible que una persona que no sabe ni dar una derecha pueda pueda entrar en el cuadro final de un torneo internacional?- y deja en el aire varias lecciones para que no se repita semejante bochorno.
Las imágenes de Abdelkader haciendo el ridículo sobre la arcilla del torneo W35 de Nairobi son un golpe muy duro para la credibilidad del deporte. “Es un hecho lamentable”, dijo a CLAY una persona que se maneja en las altas esferas del tenis. “Es muy extraño que se pueda ver ese nivel de tenis en un evento del World Tennis Tour”, añadió.
Esta fuente dijo “extraño” y no “insólito” porque no es la primera vez, y por lo tanto posiblemente tampoco la última. En 2019, en otro torneo del mismo circuito disputado en Doha, ocurrió un suceso prácticamente idéntico con el ucraniano Artem Bahmet, que perdió 6-0 y 6-0 sin ganar un solo punto.
🔙 En 2019 hubo un caso similar.
El ucraniano Artem Bahmet, de 22 años en aquel entonces, participó en el ITF 15.000 de Doha.
¿Cómo le fue? Perdió 6-0 y 6-0, ganando un total de… 0 puntos.pic.twitter.com/ilLV74WCrC https://t.co/R4hINkLXW5
— Tiempo De Tenis (@Tiempodetenis1) January 7, 2026
Pero, volviendo a Kenia y a Abdelkader. ¿Quién es la ‘no tenista’ egipcia? ¿Cómo terminó colándose en un torneo que entrega punto para el ranking mundial? ¿Quién es el culpable del papelón? ¿Cuál es la versión de los organizadores? Lo explicamos punto por punto.
La identidad de la ‘no tenista’, todo un misterio
¿Quién es Hajar Abdelkader?
La protagonista de la historia. Se sabe que es una mujer egipcia de 21 años, pero poco más. No hay registros suyos en ninguna base de datos de tenis. La Federación Internacional de Tenis (ITF) creó un perfil con su nombre para su participación en el torneo de Nairobi y apenas aporta dos detalles más: es diestra y empezó a jugar al tenis con 14 años. Es decir, que lleva siete años jugando al tenis. Algo no cuadra: viendo las imágenes de Nairobi, o bien es un dato falso o bien jugó por primera vez con 14 años y no volvió a agarrar una raqueta hasta los 21.
Para más misterio, la Federación Egipcia de Tenis emitió un comunicado diciendo que no conocía de nada a Abdelkader y que nunca se había registrado como tenista en su país. “No está incluida en ninguna de nuestras listas oficiales”, explicó a la BBC el director técnico de la federación, Dia Nabil Loutfy. “Según la información de que disponemos, la jugadora reside en Kenia y participó en el torneo gracias a una wildcard que le entregó la Federación de Tenis de Kenia”.

Por su participación en el torneo, Abdelkader se llevó 297 dolares.
Una invitación muy polémica
¿Por qué la Federación de Tenis de Kenia le dio una wildcard?
Esta es la gran pregunta del asunto. Las wildcards son invitaciones que tienen todos los torneos del mundo para entregar de forma discrecional. Como la mayoría de torneos de tenis son organizados por federaciones y entidades locales, esas wildcards suelen recaer en jóvenes jugadores locales o en veteranos que están ya lejos de su mejor ranking.
En el caso del W35 de Nairobi, un torneo del circuito ITF -el más bajo del tenis oficial-, los organizadores disponían de cuatro invitaciones: una fue para la keniana Faith Urasa (19 años), otra para la china Ada Yan Shihong (17), otra para la belga Anouk Vandevelde (18) y una más para Abdelkader.
Según explicaron a CLAY fuentes conocedoras del caso, esa cuarta invitación para el cuadro principal no llevaba el nombre de Abdelkader, sino el de otra tenista keniana que declinó la wildcard a última hora para jugar la fase previa y así intentar conseguir algún punto más para el ranking.
Según la versión de la Federación de Tenis de Kenia, Abdelkader había solicitado una wildcard, así que se la dieron sin comprobar ni siquiera si era tenista. “La federación ha tomado nota de este suceso tan excepcional y se asegurará de que no vuelva a ocurrir”, dijo en un comunicado. CLAY se puso en contacto con la directora del torneo, Martha Tirop, pero declinó responder más preguntas sobre el caso.
Un problema estructural
¿Qué es lo que falló?
Evidentemente, el protocolo del torneo y de la Federación de Kenia hizo aguas. Al fin y al cabo, Abdelkader no tiene la culpa de que un torneo no chequee si una persona apuntada en la lista de participantes es o no tenista. Y la Federación Internacional, organizadora del circuito al que está adscrito el torneo, tampoco puede controlar a quién se entregan las wildcards, eso es potestad única de los organizadores. Es decir, hay un problema estructural.
¿Puede volver a ocurrir?
Desde luego. En 2019 se marcó un precedente con el caso del ucraniano Bahmet en un torneo ITF en Doha. Además, el calendario del ITF Tour -el circuito que está justo entre el ITF júnior y el profesional- tiene una cantidad de eventos en lugares tan dispares que hace que el control sea muchas veces complicado.
Sin ir más lejos, esta semana hay torneos del circuito femenino en Tailandia, Kenia, Turquía, Túnez, Egipto, Noruega y Francia y del masculino en Francia, Estados Unidos, España, Egipto, Túnez, Turquía y Turquía.
Cada uno de ellos reparte a su antojo las wildcards para el cuadro principal y para el cuadro de ronda previa.





