LONDRES – Todo de vuelta a la normalidad: Jannik Sinner pone nuevamente las manos en un trofeo de Grand Slam; Alexander Zverev pierde una final.
Después de doce meses sin celebrar en uno de los cuatro escenarios más importantes del tenis, el número uno del mundo defendió con éxito la corona en Wimbledon.
El quinto Grand Slam de su carrera llegó en el césped de Londres. El italiano se repitió el plato en el All England Club tras superar al alemán Alexander Zverev por 6-7 (7-9), 7-6 (7-2), 6-3 y 6-4.

En una tarde soleada y con mucho viento en Londres, Sinner dio vuelta un partido muy apretado que comenzó con ventaja para el alemán. La solidez de su servicio y una derecha muy suelta, sobre todo en momentos decisivos, le dieron a Zverev una ventaja inesperada: desde octubre de 2025 que no podía ganarle un set a Sinner, su verdugo en los últimos mueve partidos entre ambos.
Sinner evitó la falla en la Matrix: un segundo título de Grand Slam para Zverev habría cambiando completamente el panorama de la temporada y habría situado al campeón de Roland Garros como tenista más exitoso de 2026. No se concretó la sorpresa, y lo de Zverev en París queda, por ahora, como la historia del tenista que por fin ganó su primer Grand Slam aprovechando que sus rivales imposibles no estaban ahí para impedirlo.
¿Una de las explicaciones al nuevo éxito de Sinner? El servicio. El número uno del mundo nunca cedió un juego con su saque.
Que se preocupe Carlos Alcaraz: el rival que le disputa la corona al mejor de la era se puso a dos Grand Slams de distancia, con Nueva York como la próxima parada donde la carrera se podría acortar aún más. El regreso del español, quien se recupera de una seria lesión en su muñeca derecha, sigue con un gran signo de interrogación: la cautela con que se está tomando su recuperación es extrema.
“Buena” noticia para Sinner, rey nuevamente en Wimbledon.





