MELBOURNE – Stanislas Wawrinka encuentra su catalizador en su propia inquietud: “Siempre estoy nervioso. Eso siempre ha sido algo positivo para mí”, confesó tras avanzar a la segunda ronda del Abierto de Australia.
El suizo, que anunció su retiro a final de temporada, no sumaba victorias en Melbourne desde 2021 y en ningún Grand Slam desde 2024, mismo año en donde cayó fuera del Top 100.
Por lo mismo, el medallista olímpico en 2012, tiene asumido que ya no es el de antes: “No intento sentirme igual que hace diez años o más. Siempre he sido honesto conmigo mismo, sabiendo dónde estoy, cuáles son mis capacidades, qué puedo hacer y qué aún puedo lograr…sé que no soy tan bueno como antes”.

“Estoy envejeciendo. Pero sigo contento con lo que hago, siempre intentando superar mis propios límites, siempre intentando mejorar”, admitió el campeón del Abierto de Australia de 2014.
Con esos nervios como combustible y con el conocimiento total de su juego, derrotó por 5-7, 6-3, 6-4 y 7-6 (7-4) a Laslo Djere en el KIA Arena, devolviendo la confianza al torneo, quien le entregó la última invitación para el cuadro principal de este año.
“Necesitas ser muy disciplinado contigo mismo, con tu mente, con lo que tienes que hacer durante el partido. Creo que esos partidos un poco más largos, al mejor de cinco sets, siempre me ayudan a relajarme, a estar más concentrado y moverme mejor. Ese fue el caso hoy. Creo que empecé a jugar mejor en el segundo, tercero y cuarto set”, reflexionó sobre la batalla de tres horas y 20 que disputó.
Sigue nuestra cobertura del Abierto de Australia 2026 también por nuestras cuentas de Instagram, X (Twitter) y Facebook.





