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Porque además de los partidos hay mucho para contar

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    Inspiración espartana y que no falte la sonrisa: los secretos del campeón del US Open

    NUEVA YORK – Cuando Carlos Alcaraz sintió el deber de ganar, perdió. Cuando no vio la pista como un campo de recreación, fue cuando peor le fue en el año. En Montreal hablaría con total sinceridad luego de caer en el debut ante Tommy Paul: “Por primera vez he sentido presión”.
    El tenista de 19 años rápidamente diagnosticó su pecado, como explicaba antes del inicio del Abierto de Estados Unidos.
    “Siendo el segundo sembrado, cuarto del ranking, habiendo ganado otros Masters 1000 en el año… sentí la obligación de ganar y eso no me hizo jugar a mi nivel. Estaba retenido. En este torneo quiero volver a sonreír en la pista”, comentaba.
    Para jugar bien, entonces, según el esquema Alcaraz, hay que cumplir con ciertos requisitos: disfrutar, gozar, pasarla bien, aunque toque perder. Ese es la clave para la victoria, y en Nueva York la receta en cada ronda fue sonreír en la pista.
    Su asesor técnico Antonio Martínez Cascales cuenta a CLAY que le hizo saber que rendiría mejor mostrando los dientes con cara de risa, a propósito de un momento vivido en la gira norteamericana: “Después que hizo una volea impresionante, en vez de pegar un salto o expresar alegría, bajó a cabeza y sopló. Se le veía excesivamente presionado. Le mandé una foto a él y a Juan Carlos (Ferrero) de ese momento. Le dije a Carlos que jamás reaccionara así ante una bola tan buena”.
    Martínez le indicó que volviera a ser el mismo. Que se animara al máximo, que pegara gritos. Mismo consejo que le dio su padre Carlos antes de la final que lo impulsó a ser el número uno más joven de la historia: “Le he dicho que se lo pasara bien, que es un partido importante, pero no deja de ser un partido más. La familia le ha dado todo el ánimo del mundo”.
    Para ganar un Grand Slam hay que tener gran tenis, estar a tope físicamente y muy fuerte mentalmente. Martínez cree que esto último es lo más importante, según analiza para CLAY: “Quedó demostrado que ganar tres partidos en el quinto set ante rivales tan duros es imposible sin una mentalidad de hierro como la de Carlitos”.
    Aquella solidez mental que condujo a Alcaraz a su primer título de Grand Slam y el asalto a la cima del escalafón, es para Martínez un momento clave en el cambio de era en el tenis. “Venimos de una época que no ha pasado todavía, porque Nadal y Djokovic siguen jugando a un nivel impresionante. Federer, y si agregamos a Murray el tiempo que estuvo bien, marcaron una época increíble. Pero creo que Carlos llega con sangre nueva. Tiene un talento enorme, es muy trabajador y un tío muy humilde. Ganará muchos torneos y dará muchas alegrías”.
    Noches de películas de guerra
    La noche previa a la final, Alcaraz buscó inspiración en el ejército espartano que peleó la batalla de las Termópilas. La noche sabatina se la pasó con su hermano Álvaro viendo 300: “Nos gusta ver películas y videos las noches antes de los partidos, para motivarnos y salir con todo a la cancha”.
    Los temas siempre remiten a lo épico. Otro de los largometrajes que vieron en Nueva York fue Gladiador. “Siempre intento darle apoyo más emocional, con cosas fuera del tenis. Las charlas se las dan otros”.
    Su familia y su numeroso equipo de trabajo con “gente fantástica y unos profesionales como copa de pino”, según el padre, acompañaron todo el camino al primer título de Grand Slam.
    Ahora se viene el boom de los auspiciadores, pero Alcaraz González toma cautela ante esa avalancha comercial: “Esto es algo nuevo para nosotros, no sabemos por dónde tirar. Iremos poca a poco y haremos el camino con los acontecimientos que vayan llegando”.
    “Es muy especial, es una cosa única, un sueño. Esto es muy complicado, muy difícil, muy sacrificado. Muy alucinante para unos padres ver que tu hijo consigue el sueño de que era niño con esfuerzo y trabajo lo ha conseguido, por eso lo vivimos con mucha satisfacción y orgullo”, comenta en la Arthur Ashe, mientras su hijo cumple con las sesiones fotográficas que lo retienen.
    El resto del equipo ya lo esperaba en un restaurant de Manhattan para celebrar que ganó la “guerra” como un héroe de Esparta olvidándose de la presión.
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    Reporteando el tenis alrededor del mundo desde hace 10 años. Ha colaborado con medios como La Tercera, Cooperativa, Infobae, y Racquet. Fundador del ex programa de radio Tercer Saque.
    Pluma & Lente es su espacio personal donde cuenta sus viajes y aventuras.

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